La emoción no desapareció, sino que fue remplazada por “una versión más lógica”.

Tras cirugía, perdió la capacidad de sentir miedo

 

El joven que se realizó la cirugía fue diagnosticado con epilepsia, lo que le provocaba sentimientos de ansiedad, pánico y miedo

NY.- En Nueva York, Estados Unidos, un joven de 32 años de edad asegura haber perdido la capacidad de sentir miedo después de someterse a una cirugía en el cerebro.

El joven que se realizó la cirugía fue diagnosticado con epilepsia, lo que le provocaba sentimientos de ansiedad, pánico y miedo durante los ataques.

¿Cómo se quitó el miedo?

A Jody Smith le extirparan una región del cerebro, la amígdala, la cual se encontraba cerca del órgano que “constituye el circuito de amenaza-respuesta”, el miedo de una persona.

Por lo cual ahora Jody Smith ya no siente miedo, al menos, a nivel fisiológico; pues cabe mencionar que la emoción no desapareció sino que fue remplazada por “una versión más lógica”.

Y es que su epilepsia, durante los ataques, le provocaba intensas sensaciones de pánico y miedo, las cuales hicieron que su diagnóstico fuera erróneo por mucho tiempo.

Esto hasta que después de que sufriera un ataque, el cual lo hizo desmayarse por 20 minutos, un especialista en epilepsia le diagnosticara correctamente su condición.

Antes de saber que tenía epilepsia, el joven vivió diagnosticado con ansiedad y miedo existencial.

¿Cómo se realizó la cirugía en la que perdió el miedo?

Antes de someterse a la cirugía que le quitaría el miedo, Jody Smith intentó tratarse con varios medicamentos por alrededor de dos años.

Sin embrago, la cirugía fue la única opción que tuvo para prevenir la posibilidad de que las convulsiones empeoraran y continuaran dañando su cerebro.

La cirugía se realizó en dos etapas; primero, los médicos implantaron sondas para poder localizar la parte del cerebro que estaba causando el problema.

Luego de un examen neuropsicológico, los cirujanos finalmente decidieron apuntar al lóbulo temporal de Smith.

Extirparon la mitad frontal del lóbulo temporal derecho, la amígdala derecha y el hipocampo derecho, lo que habría hecho que la sensación de miedo desapareciera.