El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció este jueves ante el pleno extraordinario del Congreso de los Diputados para defender la gestión del Ejecutivo en la crisis migratoria de Ceuta. Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo aseguró que, con los datos actuales en la mano, no existen “pruebas sólidas” ni “evidencias concluyentes” de que el Reino de Marruecos diseñara o planificara la entrada masiva a la ciudad autónoma.
Como respuesta directa a las acusaciones de la oposición sobre un presunto encubrimiento, Sánchez anunció que ha dado la orden inmediata de publicar todos los informes y dosieres que posee el Gobierno. El objetivo de esta medida es demostrar que ningún organismo de inteligencia nacional o internacional remitió alertas previas que anticiparan la magnitud del cruce fronterizo.
Aspectos clave de la comparecencia presidencial:
- Transparencia institucional: La desclasificación y publicación de los informes busca despejar las dudas sembradas en sede parlamentaria sobre supuestas advertencias ocultadas.
- Evaluación de la gendarmería vecina: El presidente matizó que es necesario esclarecer si la apertura fronteriza de diez horas respondió a una “incapacidad o inacción” por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes, desvinculándolo de una agresión orquestada.
- Revisión de la política bilateral: Sánchez admitió que, tras la gravedad de los acontecimientos, la cooperación y los mecanismos de control con el país vecino “tienen que ser diferentes” a partir de ahora, exigiendo un nuevo marco de alertas mutuas.
Con este posicionamiento, el líder del Ejecutivo intentó rebajar la tensión diplomática y contrarrestar la ofensiva de los bloques de la oposición, insistiendo en que el Gobierno actuará con total contundencia y firmeza si las investigaciones judiciales aportan en el futuro pruebas firmes de una implicación directa de Rabat.




