El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido de urgencia en el lugar del trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo), donde la colisión frontal de un tren AVE y un convoy de Iryo ha dejado un balance provisional de al menos 68 muertos y decenas de heridos. Con rostro visiblemente afectado, el jefe del Ejecutivo ha garantizado una investigación exhaustiva y ha advertido de manera tajante: “Si ha habido negligencias se responderá con contundencia”.
El mandatario se desplazó a la zona cero del siniestro para supervisar directamente el despliegue de las fuerzas de seguridad, bomberos y la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de transmitir su pésame y total apoyo a las familias de las víctimas.
Transparencia absoluta ante la crisis ferroviaria
Durante su intervención ante los medios de comunicación, Sánchez enfatizó que tanto la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) como las autoridades judiciales contarán con “absoluta libertad y todos los recursos necesarios” para determinar qué falló en el kilómetro 118 de la línea Madrid-Sevilla. Las primeras hipótesis apuntan a una avería en el sistema de seguridad LZB combinada con un posible error humano, por lo que ya se ha tomado declaración al operario de Adif en el centro de control de Atocha.
El presidente asumió implícitamente la gravedad del contexto actual. Este siniestro se convierte en el segundo accidente mortal de alta velocidad en la misma vía hacia Andalucía en lo que va de año, tras el choque ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), que costó la vida a 46 personas. Ante esta situación, el líder del Ejecutivo reconoció que se procederá a una revisión estructural e inmediata de los protocolos de seguridad de la red ferroviaria del país.
Tres días de luto y parálisis política
Como primera medida institucional, el Consejo de Ministros ha decretado tres días de luto oficial en todo el territorio nacional (29, 30 y 31 de octubre), periodo durante el cual las banderas ondearán a media asta en todos los edificios públicos.
La declaración del presidente también busca contener el impacto político en plena precampaña electoral. Las palabras de Sánchez coinciden con las duras exigencias de la oposición; el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ya ha reclamado una auditoría externa e independiente de las infraestructuras de Adif y Renfe. A excepción de Vox, todas las formaciones políticas han suspendido de inmediato sus actos de campaña de cara a los próximos comicios generales en señal de duelo por la peor tragedia ferroviaria en España en los últimos años.





