La Asamblea de Murcia declara “persona non grata” a Pedro Sánchez con los votos de PP y Vox

La Asamblea Regional de Murcia ha aprobado una moción para declarar “persona non grata” al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La iniciativa salió adelante gracias al respaldo parlamentario del Partido Popular y Vox, frente al voto en contra del PSOE, Podemos e Izquierda Unida. Con esta votación, la Cámara murciana se convierte en el primer parlamento de ámbito autonómico en España

que adopta una declaración de este tipo contra un jefe del Ejecutivo central.

La propuesta, que tiene un carácter eminentemente político y simbólico al carecer de efectos jurídicos vinculantes, fundamenta el rechazo a Sánchez en lo que la mayoría parlamentaria considera un “deterioro institucional”, los casos de investigación judicial que salpican a su entorno y el “abandono estratégico” que sufre la Región de Murcia en materias clave.

Argumentos de la mayoría parlamentaria

Durante el debate en el pleno regional, los grupos que respaldaron la moción dividieron sus intervenciones entre la dureza discursiva y los matices institucionales:

  • Bloque de apoyo radical: Se defendió la propuesta asegurando que responde a un clamor popular frente a la gestión hídrica, la financiación autonómica y la crisis migratoria de Ceuta. Se calificó a Sánchez de ser “el principal enemigo de la Región” y se acusó al Gobierno central de estar marcado por la “corrupción” y de asfixiar los servicios públicos locales.
  • Bloque del Partido Popular: El bloque popular justificó su voto a favor basándose en los agravios específicos que sufre la comunidad, haciendo mención explícita al recorte del trasvase Tajo-Segura, la desatención del Mar Menor y las deficiencias en infraestructuras. No obstante, se recalcó que la iniciativa “no cuestiona el respeto institucional al cargo”, sino que es un mecanismo de protesta política para trasladarle al líder socialista que “no es bienvenido”.

Rechazo de la izquierda y acusaciones de transfuguismo

Por su parte, la oposición cerró filas en torno a la figura del presidente y criticó con vehemencia la utilización de la institución democrática regional.

Desde la bancada del PSOE se presentó una enmienda a la totalidad —que fue rechazada— y se acusó al Partido Popular de alinearse con los discursos más radicales para desviar la atención de sus propias responsabilidades regionales. Los socialistas defendieron las políticas del Ejecutivo central para la región, destacando el incremento de las pensiones, la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y las partidas destinadas a la protección ambiental. Asimismo, la izquierda parlamentaria tildó de “muy grave” que la Cámara se use como una “tribuna de señalamiento al adversario político”.

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