La ofensiva del Partido Popular contra la ausencia de medidas del Gobierno para contrarrestar los efectos negativos sobre la economía de la guerra de Irán continúa. El principal partido de la oposición critica que, en total, nueve ministros se vayan a ausentar de los plenos de control de la próxima semana en el Congreso y en el Senado. Una “auténtica espantada parlamentaria” que, según denuncia, se produce en un momento “especialmente complejo” para el país. Así, entre la marabunta de calificaciones a las faltas de asistencia del Ejecutivo a sendas Cámaras, esta vez lo denominan “el Gobierno del búnker”, que se siente “más cómodo” en esa posición que “dando explicaciones a sus ciudadanos”.
Que las ausencias se produzcan en el contexto actual es aún más grave para los populares. “El Gobierno que pide ideas a los partidos políticos para afrontar la subida de precios por la guerra en Irán se escabulle de las Cortes cuando toca dar explicaciones”, tal y como se desprende de las ausencias confirmadas para los plenos de control de la próxima semana en el Congreso y en el Senado, reprochan fuentes del PP.
En el Congreso se ausentarán cuatro ministros. No estarán el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares; la ministra de Defensa, Margarita Robles; y el de Economía, Carlos Cuerpo, “claves los tres en la gestión del impacto de la crisis en el país”. Tampoco acudirá Óscar Puente, ministro de Transportes. Los populares ironizan: “No ven necesario acudir al Congreso para someterse al control de la Cámara”. Si bien no les sorprenden especialmente estas ausencias, les resulta “especialmente grave” en este momento, máxime cuando llevan días situando en el foco la falta de celeridad para ayudar con medidas a las clases medias, trabajadores y empresas de nuestro país.
En la Cámara Alta las ausencias ascienden a ocho. Repetirán Albares, Robles y Puente, a los que se unirán los responsables de Transición Ecológica, Sara Aagesen; de Hacienda, María Jesús Montero; de Cultura, Ernest Urtasun; de Ciencia, Diana Morant; y de Igualdad, Ana Redondo. Pero el hecho es que en Génova dicen estar más que acostumbrados a que miembros del Ejecutivo no rindan cuentas, especialmente en el Senado. El presidente, Pedro Sánchez, ostenta el récord al cumplir dos años sin acudir, pues la última -y única- vez de esta legislatura en la que Sánchez se sometió al control de esta Cámara fue el 12 de marzo de 2023. Por aquel entonces, la portavoz del PP en el Senado, Alicia García, aseguró que “el presidente del Gobierno pasaría por el aro de Puigdemont, Otegui y Ábalos para seguir en el poder”, ha rememorado el PP al cumplirse la efeméride que considera “antidemocrática”.
Además, en todo este tiempo, el PP acusa a Sánchez de atacar su mayoría en el Senado con otras acciones: “Quiso quitar la capacidad del veto al techo de gasto, ha mutilado leyes aprobadas por el Senado, ha ordenado congelar leyes aprobadas que harían una España más segura y con menos impuestos, ha insultado al Senado, no ha facilitado la documentación pedida por el PP en las comisiones de investigación, compareció en la Comisión Koldo esquivando la verdad y se negó a comparecer en un pleno monográfico sobre el accidente ferroviario de Adamuz”.
En la anterior legislatura, cuando el PSOE contaba con una mayoría amplia, Sánchez presumía de ser uno de los presidentes del Gobierno que más acudía al Senado. De hecho, con el desembarco de Alberto Núñez Feijóo en la política nacional, hizo seis comparecencias a petición propia ante el Pleno en apenas un año. Durante este mandato, sí que ha acudido una segunda vez, pero para declarar en la comisión de investigación del caso Koldo porque es obligatorio, la cual calificó de “circo”.
Esta actitud del líder del Ejecutivo y sus ministros se produjo también en mayo de 2025, cuando el PP presentó un escrito de queja a la Mesa para denunciar la ausencia tanto del presidente como de trece ministros. Pero el enfrentamiento se elevó este mes de febrero, cuando el Pleno del Senado aprobó plantear al Gobierno un conflicto de atribuciones por no haber acudido Sánchez al debate por el accidente de Adamuz y los problemas en el sistema ferroviario. En una semana se cumple el mes de rigor para que el Ejecutivo rectifique; si no, los populares llevarán el asunto al Tribunal Constitucional.




