Las autoridades sanitarias y ganaderas de España han entrado en estado de alerta y vigilancia epidemiológica tras confirmarse en Francia el primer caso y fallecimiento de un ser humano infectado por el virus Shamonda (SHAV) en la historia. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha corroborado la activación de estos protocolos preventivos, aunque ha lanzado un mensaje de tranquilidad insistiendo en que el riesgo de transmisión para la población general se mantiene en niveles muy bajos.
El caso que ha encendido las alarmas europeas tuvo lugar en un hospital de la ciudad de Lyon, donde un paciente que padecía una inmunodepresión grave dio positivo por el patógeno y posteriormente falleció. La comunidad científica e investigadora francesa trabaja a contrarreloj para determinar si el virus Shamonda fue el causante directo de la muerte o si se trató de una infección oportunista que afectó a un organismo que ya se encontraba severamente debilitado.
Un virus animal que salta a los humanos
Hasta este hallazgo, el virus Shamonda —perteneciente a la familia de los ortobunyavirus— era clasificado estrictamente como un patógeno veterinario. Su transmisión se produce a través de la picadura de insectos vectores, principalmente mosquitos y jejenes (culicoides), y afecta de forma habitual a cabañas de ganado bovino, ovino y caprino.
La detección en Francia del primer salto de este virus a los humanos ha obligado a los países del entorno a revaluar sus sistemas de control. En España, el MAPA ya realizaba un seguimiento estrecho de la enfermedad en el sector agropecuario, puesto que el pasado mes de septiembre se identificaron los primeros focos animales dentro de las fronteras nacionales. Actualmente, se han constatado casos en explotaciones ganaderas de provincias como Córdoba, Toledo, Cantabria, Madrid, Ávila y Girona.
Coordinación y llamada a la prudencia
Pese a la gravedad del suceso en el país vecino, tanto el Ejecutivo central como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) han enfatizado que no existe un peligro inminente para la salud pública. Los expertos recuerdan que las personas con sistemas inmunitarios sanos cuentan con defensas naturales eficaces y que, por el momento, no hay evidencias de que el virus se transmita de persona a persona.
Las comunidades autónomas han recibido directrices para intensificar el control de vectores (insectos) en las zonas ganaderas afectadas e informar de inmediato al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) ante cualquier sospecha clínica, con el fin de atajar cualquier ramificación de la alerta en suelo español.




