La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un aviso especial ante la llegada inminente de la segunda ola de calor del año en España. El fenómeno meteorológico comenzará de forma estricta este domingo 5 de julio y se extenderá, al menos, hasta el próximo miércoles 8 de julio. Los expertos advierten que una potente dorsal anticiclónica, combinada con una DANA al oeste de la península, creará un “domo de calor” que disparará las temperaturas a niveles extremos en casi todo el país.
El pico del episodio se registrará el lunes 6 de julio, una jornada que los meteorólogos proyectan como la más asfixiante de todo el periodo. Los valles del Guadalquivir, Guadiana, Tajo, Ebro y Miño sufrirán el impacto más severo, con termómetros que superarán con facilidad los 40 °C. Las previsiones apuntan a máximas locales de hasta 43 °C en Córdoba y Badajoz, mientras que Sevilla, Zaragoza y Ourense alcanzarán los 42 °C.
El calor extremo no se limitará a las zonas habitualmente cálidas. El norte peninsular experimentará un repunte térmico inusual, con registros previstos de hasta 41 °C en Bilbao y 39 °C en Santiago de Compostela. Por su parte, el archipiélago balear rozará los 38 °C, mientras que en Canarias la entrada de aire sahariano acompañado de calima elevará las temperaturas hasta los 40 °C en puntos de Gran Canaria y Fuerteventura.
Además del sofocante calor diurno, el alivio nocturno desaparecerá en gran parte del territorio nacional. La AEMET prevé la proliferación de “noches tórridas”, un fenómeno donde las temperaturas mínimas no bajarán de los 25 °C en el centro, el sur y el litoral mediterráneo, dificultando el descanso de la población.
Ante este escenario, las autoridades han activado las alertas por riesgo extremo de incendios forestales en casi toda la península, una amenaza que se verá agravada a partir del lunes por la alta insolación y la probable formación de tormentas secas vespertinas. Los servicios de salud pública insisten en la importancia de proteger a la población vulnerable, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y mantener una hidratación constante para prevenir golpes de calor.




