Españoles atrapados en Oriente Próximo tras los bombardeos, entre la incertidumbre y el colapso aéreo

La reciente escalada de tensión en Oriente Próximo, marcada por los bombardeos cruzados entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha dejado a miles de ciudadanos españoles en una situación crítica. Con el espacio aéreo intermitente y numerosos vuelos cancelados, la comunidad española en la zona —calculada en unas 30.000 personas— se divide entre quienes intentan huir del colapso y quienes, desde sus hogares en ciudades como Dubái, han vivido una noche marcada por el estruendo de las defensas antiaéreas.

Odisea para salir de Jordania y Omán

Para muchos turistas, el viaje de regreso se ha convertido en una carrera de obstáculos por tierra y mar. José y Javier, dos españoles que se encontraban en Jordania, han relatado a RTVE su periplo tras el cierre de aeropuertos: “Hemos tenido que buscarnos por nuestra cuenta un vuelo hasta Egipto para poder volver a casa”. Tras lograr cruzar la frontera, su situación sigue siendo de espera agotadora: “Ahora estamos en El Cairo… llevamos 36 horas de aeropuerto”.

No son los únicos que han tenido que improvisar rutas alternativas. Manuel Ortiz, también en Jordania, explica que ante la cancelación de vuelos, “la única opción para desplazarnos era coger un ferry a El Cairo y luego un vuelo”. Esta saturación ha provocado que los billetes disponibles alcancen precios prohibitivos. Es el caso de Aina y Jordi, que se encuentran atrapados en Omán sin conseguir plazas para salir del país.

Impacto en los grandes ‘hubs’ aéreos

La tensión ha alcanzado incluso a quienes realizaban escalas técnicas en los grandes aeropuertos de la región, como Doha o Dubái. Adrián Blanco, que regresaba de Australia con escala en Catar, describe el momento de incertidumbre vivido en la terminal: “Una vez llegamos al aeropuerto, empezamos a escuchar explosiones”.

En Emiratos Árabes Unidos, la situación se vive con una dualidad entre la normalidad diaria y el sobresalto nocturnoAndrea Benito, española residente en Dubái, ha compartido vídeos de los destellos en el cielo: “Anoche varios impactos nos han despertado, han continuado por la noche y por la mañana nos han vuelto a despertar”, relata sobre la actividad de los sistemas de defensa.

La “burbuja” de Dubái y la red de acogida

Frente a los testimonios de quienes intentan salir, los residentes de larga duración aportan una visión de cautela. Raquel Cuesta, quien lleva 15 años viviendo en Dubái, ha analizado en ‘La Hora de La 1’ el clima que se respira en el emirato. “La sensación de seguridad en Emiratos se mantiene, pero miramos con cautela al resto de la región”, explica Cuesta, quien insiste en que, pese a los ruidos nocturnos, la actividad económica no se ha detenido. “Lo que más nos inquieta es que esta escalada no encuentre un freno diplomático pronto, porque la estabilidad de la zona es muy frágil”, afirma Raquel Cuesta en TVE.

Ante el caos aeroportuario, la solidaridad entre compatriotas ha surgido como respuesta. Muchos de los españoles que viven de forma permanente en la zona están abriendo sus casas para acoger a los viajeros que se han quedado atrapados sin hotel o sin recursos a la espera de que se restablezca la normalidad en el tráfico aéreo.

Exteriores evalúa cómo evacuar a los españoles bloqueados

El Ministerio de Asuntos Exteriores, junto con sus embajadas en Oriente Medio, ha confirmado a RTVE que está analizando distintas alternativas para evacuar al mayor número posible de ciudadanos españoles que permanecen atrapados “tanto por vía terrestre como por vía aérea”, una situación que afecta a miles de personas, ya que “solo en Emiratos se encuentran ahora mismo 13.000 españoles“.

Las dificultades logísticas complican notablemente estas operaciones, debido al cierre de gran parte del espacio aéreo y a las largas distancias por carretera. Solo “Desde Dubai hasta Riad, a modo de ejemplo, la distancia supera por carretera los 1.000 kms”. A pesar de ello, el Ministerio insiste en que “está evaluando y barajando todas las opciones de evacuación, tanto aérea como terrestre, con garantías razonables de éxito de la operación”, además de mantener contacto con aerolíneas para aprovechar posibles reaperturas del tráfico aéreo y facilitar la salida de los ciudadanos “por esa vía al mayor número posible de compatriotas”.

Vuelos afectados desde España

La red de aeropuertos de Aena vive una jornada de bloqueo en sus conexiones con Oriente Medio, con 32 vuelos afectados por la inestabilidad en la región. El aeródromo de Barcelona-El Prat encabeza las incidencias con 20 rutas programadas y 16 cancelaciones ya confirmadas, mientras que Madrid-Barajas Málaga sufren una parálisis total de sus operaciones previstas hacia destinos como Arabia Saudí, Israel, Jordania o Catar.

Ante la escalada del conflicto, aerolíneas como Iberia y Air Europa han optado por suspender temporalmente sus servicios para garantizar la seguridad. Iberia mantendrá cancelados sus vuelos a Tel Aviv y Doha, al menos, hasta el 10 de marzo, mientras que Air Europa ya ha flexibilizado su política de cambios y evalúa día a día la situación para decidir si retoma su operativa a partir del 4 de marzo.

Clara Sánchez, una española que trabaja como azafata y reside en DubáiEmiratos Árabes Unidos, se encontraba con su familia que ha viajado para visitarla cuando sintieron una explosión. “Estábamos en la playa y oímos un petardazo” explica Clara, para añadir que por el momento están atrapados porque todos los vuelos que ha reservado para que sus familiares puedan regresar a España han sido cancelados. Por su parte “la embajada nos ha dicho que nos quedemos en casa, más seguros” pero estamos tranquilos porque “estamos aquí todos bien” ha reiterado ante la preocupación de sus allegados por la situación.

CSIF reclama a Exteriores medidas de protección

Por su parte, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) reclama al Ministerio de Exteriores, en un comunicado, más medidas para proteger al personal de las misiones diplomáticas, también para el personal local de Irán y de otros países de Oriente Medio que trabajan al servicio de nuestro país. Aseguran que el personal laboral local “está especialmente expuesto, afronta amenazas específicas y en anteriores crisis ha sido relegado por Exteriores deliberadamente”.

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