El Índice de Precios de Consumo (IPC) se ha estabilizado en el segundo mes del año y ha cerrado febrero en el 2,3% interanual, sin cambios respecto a enero, según el dato adelantado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que apunta al abaratamiento de la electricidad como principal responsable, frente a unos precios de combustibles, restauración y alimentos que siguen al alza.
El dato de febrero pone fin a la racha de tres meses consecutivos de caídas en la inflación desde el máximo que tocó en octubre. En este tiempo, el índice ha retrocedido ocho décimas, pasando del 3,1% al 2,3% actual, siendo la de enero la caída más abultada (seis décimas).
Respecto a otros meses de febrero, el 2,3% registrado este año es siete décimas inferior al dato de 2025, cuando los precios de la electricidad repuntaron con fuerza por el regreso del IVA al 21%, y se sitúa lejos del 7,6% que anotó el IPC en 2022, coincidiendo con el inicio de la guerra de Ucrania.
En este comportamiento, según Estadística, ha influido el descenso de los precios de la electricidad, que han compensado el repunte de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, restaurantes y servicios de alojamiento y de los alimentos y bebidas no alcohólicas, cuyos precios han aumentado más que en el mismo mes del año pasado.
Fuentes del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa han destacado que España “sigue en la senda de control de precios” marcada por el objetivo del Banco Central Europeo (BCE) de un crecimiento cercano al 2% y han celebrado que “esta moderación favorece que los salarios aumenten por encima de la inflación”, lo que a su juicio permite a las familias ganar poder adquisitivo.
La inflación subyacente sube una décima
La parte negativa de la estadística se encuentra en la inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos no elaborados: ha subido una décima en febrero, hasta el 2,7% interanual, anotando la tasa más alta registrada desde diciembre de 2024.
Los precios, por su parte, han subido cuatro décimas en términos mensuales, resultado de comparar el dato del mes de febrero y el de enero, en lugar de las tasas interanuales. Es su mayor alza mensual desde el pasado mes de octubre, cuando aumentó un 0,7%.
En cuanto al Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) —que se usa para hacer comparaciones internacionales—, la tasa de variación anual se ha situado en el 2,5%, cuatro décimas más que en el mes anterior.
Se trata, no obstante, de cifras provisionales, por lo que habrá que esperar hasta el próximo 13 de marzo para conocer el dato definitivo.





