La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se prepara para vivir una jornada que quedará grabada en los anales de su historia religiosa y social. Según ha anunciado este miércoles el obispo de la diócesis de Canarias, José Mazuelos, la Iglesia está inmersa en los preparativos de un encuentro multitudinario con el papa León XIV.
La cita, prevista para el 11 o el 12 de junio, supondrá el primer viaje de un papa a las Islas Canarias, un hito que el Vaticano ya ha confirmado como parte de su agenda oficial en España.
Escenario para 50.000 fieles
La logística de este encuentro es el principal reto actual para la diócesis. “Necesitamos un espacio donde quepan más de 50.000 personas”, ha detallado Mazuelos ante los medios de comunicación.
Entre las opciones que se barajan con mayor fuerza se encuentra el estadio de Gran Canaria, aunque su disponibilidad aún no está confirmada, o el emblemático parque de Santa Catalina, escenario habitual de las fiestas más concurridas de la capital grancanaria. La intención es garantizar que el mensaje del pontífice llegue de forma directa a una marea de fieles que se espera que acuda desde todos los puntos del archipiélago.
Hospitalidad y crisis migratoria
Más allá de lo institucional, la visita tiene un profundo calado social y humanitario. José Mazuelos ha expresado el orgullo de la Iglesia canaria al “poder mostrar al Santo Padre la grandeza del pueblo de Canarias“.
Esta grandeza se refleja, según el obispo, en la “generosidad y hospitalidad” con la que la sociedad isleña ha afrontado la crisis migratoria, con la llegada de casi 166.000 inmigrantes en cayucos desde el año 2020.
Este desafío humanitario ya conmovió al antecesor de León XIV, el papa Francisco, y ahora será el actual pontífice quien conozca de primera mano la realidad de una frontera que es, a la vez, puente de esperanza y acogida.





