Sánchez acusó a Podemos de insertar la política venezolana en España

“Su elección fue ilegítima”. Este fue el único motivo expresado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su primera comparecencia oficial del 2026 con la que anunció una ronda de contactos con los principales grupos parlamentarios para analizar la situación en Venezuela y consensuar el desplazamiento de las fuerzas armadas a Ucrania cuando se efectúe el alto al fuego por el que el Ejecutivo no ha apoyado al régimen del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Sin mencionar la presunta relación de Maduro con el narcotráfico y el negocio de armas en Venezuela, el líder de los socialistas recalcó su rechazo ante la operación ordenada por su homónimo estadounidense, el republicano Donald Trump, y ejecutada por la unidad de élite americana, Delta Force. En este sentido, aseguró que la intervención en Caracas ha sentado un precedente “terrible” y “muy peligroso” que recuerda a “agresiones pasadas y empuja al mundo a un futuro de inseguridad e incertidumbre”.

Con el recuerdo en el imaginario colectivo de un manifiesto conjunto firmado con diversos países latinoamericanos y el “apego al derecho internacional”, el presidente del Gobierno recalcó que no existe “legitimidad” para acometer una acción militar que “viola el derecho internacional”. Antes de su primera intervención ante los medios de comunicación se ha convertido en el máximo exponente europeo de la defensa de Venezuela.

“La situación debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional… El respeto a la soberanía y a la integridad territorial de todos los Estados es un principio innegociable”, reafirmó con varios mensajes en sus redes sociales.

La hemeroteca sobre Venezuela incomoda a Sánchez

Buscando replicar su oposición frontal a Israel y la defensa de Palestina del pasado mes de septiembre tanto con Venezuela como con Groenlandia, el jefe del Ejecutivo se ha olvidado de la hemeroteca. Corría el año 2016 y la formación cofundada por Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero e Iñigo Errejón, pisaba los talones a los socialistas en los sondeos electorales. Ese mismo mes de junio, Podemos obtuvo 71 diputados ante los 85 del PSOE. La crisis fue la peor hasta la fecha en Ferraz y llevó a la salida de la formación al actual presidente del Gobierno.

Antes de afrontar su salida en los últimos coletazos del año 2016 y recuperar su posición en las primarias que se encuentran en el punto de mira por la financiación de la campaña de Sánchez, el inquilino de Moncloa acusó tanto a Juan Carlos Monedero como a Pablo Iglesias de inyectar las costumbres políticas chavistas en España. “Venezuela y la política venezolana han venido a España de la mano de Iglesias y Monedero”, sentenció en sus redes sociales.

En la misma publicación, cuatro años más tarde y con la resaca del pacto de investidura entre Podemos y el PSOE, diversos usuarios recordaron las declaraciones. “El tiempo pone a cada uno en su sitio…

Si, han venido de su mano, pero ¿Quién ha metido Venezuela y la política venezolana en el Gobierno de España?“, se preguntaron. Ahora con la ronda de contactos activada para valorar la posición de España a nivel internacional, la defensa de Venezuela y los ataques contra EE UU han marcado los primeros pasos de Moncloa en este nuevo año.

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