El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado como una «buena noticia» el levantamiento de la orden de detención nacional contra el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Sin embargo, el jefe del Ejecutivo ha descartado de forma tajante mantener una reunión bilateral con el líder independentista, argumentando que el país se encuentra formalmente en «tiempo electoral» tras el reciente anuncio de los comicios generales.
Durante una comparecencia de prensa celebrada este martes en el Palacio de la Moncloa, Sánchez defendió la plena legalidad y el encaje constitucional de la medida, un día después de haber convocado de manera anticipada las elecciones generales para el próximo 29 de noviembre.
Defensa del aval a la amnistía
El mandatario subrayó que el reciente aval del Tribunal Constitucional a la ley de amnistía por el delito de malversación ratifica el texto legal «de la alfa a la omega». Según Sánchez, la resolución judicial demuestra que los objetivos del Gobierno siempre han estado alineados con el marco constitucional, buscando de manera prioritaria garantizar la convivencia entre catalanes y la cohesión de España.
Al ser cuestionado sobre un posible encuentro con Puigdemont ahora que no corre el riesgo de ser arrestado en territorio nacional, Sánchez limitó los alcances políticos de la decisión judicial debido al inicio de la carrera hacia las urnas. «Estamos en tiempo electoral», enfatizó el presidente, señalando que en este momento los partidos políticos y sus candidatos ya se encuentran defendiendo de forma legítima sus respectivas propuestas y posiciones ante la ciudadanía.
Reacciones encontradas: de la «victoria» al «pago» político
La resolución judicial ha generado un fuerte impacto en el tablero político español:
- Junts per Catalunya: La formación liderada por Puigdemont celebró la retirada de las medidas cautelares dictadas por el Tribunal Supremo como una «victoria rotunda del independentismo». No obstante, el abogado del expresidente catalán, Gonzalo Boye, matizó los tiempos del retorno de su defendido, aclarando que Puigdemont no regresará formalmente a España hasta que el Tribunal Supremo aplique la amnistía de manera definitiva a su caso particular.
- Partido Popular (PP): Desde la principal fuerza de la oposición se ha lanzado una dura crítica contra el Ejecutivo. Los populares tildaron la posible vuelta del líder independentista sin consecuencias penales como el «último pago» de la transacción política que en su día facilitó la investidura de Pedro Sánchez.
Con el escenario electoral ya en marcha y la amnistía en el centro del debate, el panorama político de cara al 29 de noviembre se tensa ante el regreso inminente de uno de los protagonistas clave del proceso soberanista de 2017.





