El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha presentado un escrito de defensa ante el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, en el que asegura que el lote de joyas valorado en 1.3 millones de euros hallado en su despacho fue un “obsequio estrictamente personal” del entonces rey de Arabia Saudí, Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, durante su visita oficial a España en junio de 2007.
El hallazgo de estas piezas de alta joyería —que incluyen diamantes, esmeraldas y rubíes tasados por la firma Ansorena en 1,323,915 euros— se produjo el pasado mes de mayo en una pieza separada del ‘caso Plus Ultra’. En este procedimiento, el exlíder socialista se encuentra bajo investigación por presuntos delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales, falsedad documental y organización criminal relacionados con el rescate estatal de la aerolínea.
Tras superar por más de tres meses el plazo de diez días otorgado por el magistrado para aclarar el origen de los bienes, la defensa de Zapatero justificó la demora en la complejidad de reconstruir hechos ocurridos hace 19 años. Asimismo, el escrito sostiene que el expresidente guardó las joyas sin ser consciente de su valor material ni darles uso alguno, y ha solicitado al juez que emita una comisión rogatoria internacional a Arabia Saudí para que las autoridades del país árabe certifiquen oficialmente la existencia de dicho regalo.
Por su parte, el Partido Popular ha lanzado una fuerte ofensiva política exigiendo explicaciones inmediatas. La oposición cuestiona si el lote constituye en realidad una comisión encubierta y ha reprochado al actual presidente, Pedro Sánchez, que actúe como “defensor” de Zapatero. Los populares critican que el Ejecutivo se escude en que la normativa de regalos institucionales de 2007 era diferente, recordando que el propio Zapatero había aprobado el Código de Buen Gobierno en 2005.




