Los Reyes de España presiden el funeral por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz

Sus majestades, el rey Felipe VI y la reina Letizia, asistieron a la misa funeral que se celebró en la ciudad de Huelva en memoria de las víctimas del accidente de tren que tuvo lugar en Adamuz el pasado 18 de enero y en el que perdieron la vida 45 personas y decenas más resultaron heridas.

El obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, fue el responsable de oficiar el acto, al que también asistieron, además de víctimas y familiares, representantes del Gobierno central, de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento. En total, unas 5.000 se han acercado al pabellón Carolina Marín.

En una ceremonia marcada por la liturgia y por las plegarias del obispo Gómez Sierra, fue Liliana Sáenz quien arrancó la mayor ovación de los presentes, tras tomar la palabra en nombre de las víctimas.

“Ellos no sólo son los 45 del tren… pero son los 45 del tren”, señaló Sáenz, quien perdió a su madre en el siniestro. “¿Y nosotros?, nosotros somos las 45 familias a las que se les paró el reloj a las 7:45 de aquella fatídica tarde, somos las 45 familias que se abrazaron en aquel centro cívico donde el paso del tiempo se iba inundando de silencio y el silencio iba dando paso al llanto”.

En una intervención más marcada por el dolor que por la rabia, Sáenz quiso tener un mensaje de gratitud para el pueblo de Adamuz, “ese pequeño rincón que nunca olvidaremos y que nunca olvidará”. “No dudaron en sumirse en el caos de los hierros retorcidos, de la sangre, del dolor y de las lágrimas”.

La ceremonia iba a celebrarse inicialmente en la Catedral, pero el emplazamiento se cambió para permitir una mayor afluencia de público. A la misa asisten más de 300 familiares de algunas de las víctimas mortales del accidente ocurrido cuando un tren de la compañía Iryo descarriló mientras realizaba el trayecto entre Málaga y Madrid, lo que provocó a su vez la salida de la vía de un segundo convoy, un Alvia de Renfe con destino a Huelva.

A pesar del traslado al pabellón, debido al carácter mariano del homenaje, el recinto acogió varias imágenes religiosas, entre ellas una talla de la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva, así como un crucifijo venerado por el Papa Juan Pablo II. Al terminar de la misa, sus majestades se acercaron a las familias de las víctimas para mostrarles su apoyo y expresarles un mensaje de condolencia.

Ausencias y asistentes

Los familiares de las víctimas ocupaban un lugar preferente en la pista central del estadio, al que también acudieron la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, y los ministros de Política Territorial y de Agricultura, Pesca y Alimentación, Ángel Víctor Torres y Luis Planas. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, llegó acompañado del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.

Quienes no hicieron acto de presencia fueron el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ni el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien precisamente comparecía este jueves ante el Senado para rendir cuentas por el siniestro.

Más allá de las misas celebradas estos días en varias ciudades -el miércoles se ofició otra en Sevilla y este jueves está prevista otra misa funeral en Madrid-, continúa pendiente el homenaje de Estado que el Gobierno y la Junta de Andalucía acordaron celebrar inicialmente el pasado sábado en Huelva y que fue aplazado ‘sine die’ ante la imposibilidad de que parte de las víctimas pudiera asistir.

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