La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha reafirmado este martes que España no respalda al régimen iraní y que la posición del Ejecutivo ante la intervención militar en Irán pasa por exigir el respeto al derecho internacional y por reclamar una desescalada inmediata.
En una comparecencia institucional, Saiz subrayó que “ni el Gobierno ni el conjunto de la sociedad española apoya al régimen represor de Irán”, pero advirtió de que responder a la violencia con más violencia “solo produce una escalada de dolor y represión”.
Saiz enmarcó su intervención en la situación generada tras la ofensiva militar del fin de semana, que ha elevado la tensión en Oriente Medio y ha provocado reacciones diplomáticas en toda Europa.
La portavoz insistió en que España mantiene una posición “clara y coherente” basada en el respeto a la legalidad internacional y en la búsqueda de una salida diplomática al conflicto. “La violencia no se debe combatir con más violencia”, reiteró, defendiendo que la prioridad debe ser evitar un deterioro mayor de la estabilidad regional.
Un mensaje de distanciamiento político y de llamada a la desescalada
En su mensaje, Saiz también alertó contra quienes intentan “confundir” la postura del Gobierno. Aseguró que defender el derecho internacional no implica en ningún caso apoyar al régimen iraní, sino exigir que todas las partes respeten las normas básicas que rigen las relaciones internacionales. “Confundir el respeto al derecho internacional con un supuesto respaldo al régimen que hemos condenado públicamente es un intento de sacar rédito incluso en situaciones de extrema gravedad”, afirmó.
La portavoz recordó que España ha condenado reiteradamente las vulneraciones de derechos humanos cometidas por Teherán y que mantiene una posición alineada con la Unión Europea en materia de sanciones y presión diplomática.
Al mismo tiempo, insistió en que cualquier intervención militar debe evaluarse con prudencia para evitar un escenario de escalada que pueda extenderse más allá de la región.
El mensaje del Gobierno llega en un momento de especial sensibilidad internacional, con varios países europeos pidiendo contención y con la comunidad internacional dividida sobre la respuesta adecuada a la ofensiva.
Saiz defendió que España seguirá apostando por la diplomacia y por la defensa del derecho internacional como única vía para evitar un conflicto mayor. “Nuestra obligación es trabajar para que la situación no derive en una espiral de violencia que afecte a millones de personas”, concluyó.




