Felipe VI ha pedido “contención en el uso de la fuerza” ante la escalada de tensión en Oriente Próximo durante el almuerzo oficial ofrecido este jueves en el Palacio Real en honor de los Grandes Duques de Luxemburgo, Guillermo y Stéphanie. En su discurso, el Monarca ha advertido de la gravedad del momento internacional y ha apelado también al respeto “por la vida y seguridad de la población civil” y “la búsqueda de salidas diplomáticas” ante un conflicto que amenaza con extenderse por toda la región.
El Rey ha subrayado la preocupación que comparten España y Luxemburgo por la evolución de la crisis en la zona, en un contexto turbulento tras los ataques lanzados el domingo por EEUU e Israel contra Irán, países a los que no ha mencionado. Tampoco ha hecho ninguna alusión a las amenazas lanzadas por Donald Trump contra España por no permitirle el Gobierno de Pedro Sánchez usar las bases militares de Rota y Morón en esta campaña militar por considerar que se ha lanzado rompiendo el derecho internacional. La operación de EEUU e Israel desencadenó la respuesta del país persa, que atacó a países cercanos a Washington donde hay bases estadounidenses y también de países de la OTAN, como Chipre, donde el Reino Unido tiene una instalación militar.
En este escenario, Felipe VI ha señalado que tanto España como Luxemburgo comparten no solo la “vocación europea”, sino también “el compromiso con la estabilidad y la cooperación internacional”. El jefe de Estado español también ha querido sumarse al “llamamiento” también “por la garantía de las libertades y los Derechos Humanos frente a la represión“, algo de lo que carecen los ciudadanos de Irán, aunque no ha hecho la referencia directa. “El riesgo al que se ve sometida una región tan amplia y de enorme relevancia estratégica nos mueve a transmitir nuestra más profunda solidaridad a los países que están sufriendo los graves embates colaterales del conflicto”, ha subrayado.
La referencia a la crisis internacional se produce apenas dos días después de que Felipe VI mantuviera el martes una reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que ambos abordaron precisamente la evolución de la situación internacional y los focos de tensión abiertos. El jefe del Ejecutivo estaba presente también, como otros miembros de su Gobierno y altas autoridadesd del Estado, en el almuerzo oficial en el Palacio Real, donde Felipe VI ha pronunciado este discurso.
No olvidar la guerra de Ucrania
Durante su intervención, el Rey también ha recordado la guerra en Ucrania y ha reiterado el apoyo a la integridad territorial del país. En ese contexto, ha subrayado que “la paz sigue sin vislumbrarse” cuatro años después del inicio de la invasión rusa, lo que refuerza, a su juicio, la necesidad de mantener la unidad europea ante los desafíos estratégicos.
Felipe VI ha vinculado esta situación con el papel que debe desempeñar la Unión Europea en el actual escenario geopolítico. El Monarca ha defendido que los ciudadanos necesitan “una Europa con mayor soberanía estratégica”, capaz de reforzar su seguridad y su capacidad de actuación ante las crisis internacionales. En su discurso, ha apuntado, como en otras ocasiones, a la conveniencia de avanzar hacia una auténtica política europea de seguridad y defensa que permita a los países del bloque actuar con mayor cohesión y autonomía en un mundo cada vez más inestable.
El almuerzo celebrado en el Palacio Real ha servido también para escenificar la relación entre las dos monarquías y la cercanía entre ambos países. La visita de los Grandes Duques de Luxemburgo se produce cinco meses después de la proclamación de Guillermo como jefe de Estado y constituye su primera visita oficial a España tras asumir el cargo. El viaje tiene así un marcado carácter institucional y busca reforzar los vínculos políticos, económicos y culturales entre Madrid y Luxemburgo.
El Rey ha dicho en su alocución que hay 9.000 españoles que “han hallado en Luxemburgo nuevas oportunidades de vida y progreso, muchos de ellos jóvenes altamente cualificados” y “más de un millar” de personas de ese país viven en España.




