En un momento clave en la geopolítica mundial, con una posible tregua temporal en Oriente Medio, Pedro Sánchez estrechará su relación con Pekín en su cuarta visita en cuatro años al gigante asiático. El viaje del jefe del Ejecutivo a China se desarrollará entre los días 11 y 15 de abril, y durante el mismo será recibido por el presidente, Xi Jinping, en un encuentro que servirá para “intercambiar puntos de vista en profundidad” sobre las relaciones bilaterales y asuntos de interés común.
El primero de los objetivos de este viaje tiene un punto de vista europeísta, contribuyendo a consolidar los lazos entre China y la Unión Europea con un marco estratégico de asociación. Desde el punto de vista económico y comercial, Sánchez quiere atraer a España inversiones del gigante asiático. China es el segundo país más poblado del mundo y también la segunda potencia económica. Aunque fuentes de Moncloa reconocen que el déficit comercial es un inconveniente, esperan conseguir que las restricciones a terceros no afecten a nuestro país y asegurar el “acceso a materias primas críticas”.
Además habrá encuentros con inversores que podrían llegar a nuestro país y generar empleo local, poniendo el foco en el desarrollo tecnológico. Para fomentar esos intercambios durante el viaje se realizará una visita a Xiaomi y un evento con empresas innovadoras.
Durante su estancia en China, Sánchez intentará también profundizar en las relaciones bilaterales ámbitos como la educación, la cultura, la innovación y la ciencia. De hecho, se firmarán acuerdos para “potenciar” la enseñanza del Español.
Primer viaje de naturaleza oficial de Pedro Sánchez a China
Aunque será la cuarta vez que el presidente del Gobierno visite el país asiático, el que se inicia este fin de semana es el primer viaje de naturaleza oficial. Por eso las autoridades chinas han invitado también a la esposa de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, que le acompañará durante su estancia.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, viajará a Pekín el martes 14 de abril, el mismo día en que se celebrará una rueda de prensa, a las siete y media de la mañana, hora española.
El periplo, en el cuya organización se trabaja desde hace varios meses, llega en un momento crucial desde el punto de vista del contexto internacional. Fuentes de Moncloa aseguran que “es probable” que Sánchez y Xi conversen sobre las guerras de Ucrania, Gaza o Irán. Y aunque las posturas de ambos países no siempre coinciden, según las mismas fuentes sí lo hacen en cuanto al “respeto al derecho internacional“.
Desde el Ejecutivo español creen que China, como gran potencia mundial, puede ejercer un papel “como fuerza estabilizadora“, que ha ayudado en la mediación del alto el fuego, algo que valoran como “positivo”.
Moncloa asegura que este viaje no se hace “para fastidiar a nadie ni contra nadie”. “Lo que hacemos siempre está alineado con Europa“, e insisten, “estamos coordinados en los mensajes y hay contactos”. “El viaje es público”, y aunque fuentes del Ejecutivo insisten en que “España decide” también insisten en que “es bueno tener las mejores relaciones con Estados Unidos, China o India”. El objetivo “no es debilitar ninguna alianza sino reforzar las alianzas estratégicas“. Desde Moncloa recuerdan que en los últimos meses el presidente francés Emmanuel Macron o el canciller alemán Friedrich Merz han viajado también a China.
España es “un socio importante” para China
La portavoz del Ministerio de Exteriores Mao Ning ha señalado que esta nueva visita se produce tras otros intercambios recientes de alto nivel, como los realizados el pasado año por el rey de España, Felipe VI, y el propio jefe del Ejecutivo, y la enmarcó en la continuidad de los contactos entre ambos países.
Según la portavoz, España es un “importante socio de cooperación” para China dentro de la Unión Europea. Ha destacado que las relaciones bilaterales han mantenido un desarrollo “a alto nivel” en los últimos años.
Mao ha agregado que Pekín está dispuesto a aprovechar la visita para “profundizar la confianza política mutua”, reforzar la cooperación en distintos ámbitos y ampliar la coordinación en foros multilaterales.
Durante su estancia, además de con el presidente Xi Jinping, Sánchez mantendrá encuentros con el primer ministro chino, Li Qiang, y con el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular (Legislativo), Zhao Leji, con quienes abordará cuestiones de interés compartido.
España y China mantienen una asociación estratégica integral y han reforzado en los últimos años sus vínculos económicos, con cooperación en sectores como la automoción, la energía o la tecnología, en un contexto marcado por fricciones comerciales entre la Unión Europea y el país asiático.
Desde el Gobierno de España destacan que existe “muy buena interlocución” con China, algo que les permite “tener algo de influencia” y establecer diálogos. Fuentes de Moncloa aseguran que no ven esta visita como un viaje aislado. De hecho, una semana después habrá un Consejo en Chipre.




