El Gobierno de España ha revisado al alza sus proyecciones macroeconómicas para el año 2026, elevando en cuatro décimas la previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) hasta situarla en el 2,6%. Según el Ejecutivo, este notable dinamismo responde a la fortaleza del consumo privado y al repunte de la inversión interna, factores que han blindado a la economía nacional frente al actual contexto de incertidumbre internacional y las tensiones geopolíticas globales.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, detalló que la demanda interna será el motor indiscutible del crecimiento, aportando 2,9 puntos porcentuales gracias a un incremento previsto del 2,8% en el consumo y del 5% en la inversión. Este empuje nacional logrará compensar el impacto negativo del sector exterior, lastrado por la coyuntura en Oriente Próximo.
Senda expansiva y empleo en mínimos
Las nuevas estimaciones del Gobierno no se limitan al ejercicio en curso, sino que dibujan un escenario de estabilidad a medio plazo. Para 2027, el Ejecutivo ha mejorado en una décima su previsión, situándola en el 2,2%, mientras que proyecta un avance del 2,1% para 2028 y del 2% para 2029.
Esta evolución económica tendrá un reflejo directo en el mercado laboral. Las autoridades prevén que la tasa de desempleo descienda por debajo del umbral del 10% antes de que termine el año, con la meta fijada en reducir el paro de forma estructural hasta el 8,5% de cara a 2029.
Aval fiscal y Presupuestos
El nuevo cuadro macroeconómico ya cuenta con el aval de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que ha certificado la viabilidad de las cifras del Ministerio. Con este impulso, el Gobierno mantiene su hoja de ruta de consolidación fiscal, aspirando a rebajar el déficit público al 2,1% del PIB este año y a registrar un superávit primario.
Esta revisión técnica servirá de base inmediata para fijar el techo de gasto, primer paso clave en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado para el próximo curso. Al mismo tiempo, el Consejo de Ministros ha prorrogado el decreto de medidas anticrisis para amortiguar los costes energéticos derivados de la inflación y blindar el poder adquisitivo de los ciudadanos.




