El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha abierto el nuevo curso político lanzando una ofensiva contra la gestión gubernamental de la crisis migratoria en Ceuta. El líder de la oposición ha exigido formalmente que la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) comparezca ante el Senado y se comprometa formalmente «a decir la verdad» sobre los informes previos al salto masivo en la frontera.
La reclamación del PP surge tras evidenciarse versiones contradictorias dentro del propio Ejecutivo. Mientras el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió que los servicios de inteligencia no permitían prever la entrada masiva de miles de migrantes, desde el Ministerio de Defensa se sostiene que el CNI sí reportó la situación con la antelación debida. Ante esta discrepancia, Feijóo anunció que su formación se personará como acusación en la causa abierta en la Audiencia Nacional para dirimir las responsabilidades de lo que calificó como un “abandono” de la ciudad autónoma.
Por su parte, el PSOE ha calificado la propuesta de los populares como una muestra de “ignorancia o mala fe”. Fuentes de las filas socialistas recordaron que, conforme a la legislación vigente, la dirección del CNI tiene prohibido por ley comparecer en el Senado o en comisiones parlamentarias ordinarias. El marco legal estipula que este tipo de rendición de cuentas debe realizarse exclusivamente a puerta cerrada ante la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso de los Diputados.




