El Partido Popular ha lanzado una dura crítica contra el Gobierno central tras los violentos incidentes registrados esta mañana durante el desalojo de las playas de Benítez y El Trampolín y el posterior traslado de migrantes al puerto. La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo calificó la gestión del dispositivo como un “auténtico caos” y denunció que el Ejecutivo de Pedro Sánchez “no es capaz de controlar el orden público” ante la crisis migratoria que asfixia a la ciudad autónoma.
Críticas a la falta de previsión y seguridad
Fuentes de la dirección del Partido Popular censuraron las imágenes de avalanchas, cargas y disparos al aire protagonizadas por las fuerzas de seguridad para contener a la multitud. Desde el principal partido de la oposición se señala directamente al Ministerio del Interior y a la Delegación del Gobierno por la “absoluta falta de previsión” en un operativo que ya se preveía de alta tensión tras el fallo de la Audiencia Nacional.
“Lo vivido hoy en Ceuta es la demostración palmaria de un Gobierno desbordado que ha abandonado a su suerte tanto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como a los propios ciudadanos ceutíes”, denunciaron los populares, quienes exigen la comparecencia urgente de los ministros implicados para rendir cuentas en las Cortes.
Exigencia de medidas estructurales inmediatas
El PP insiste en que el campamento provisional del puerto, con capacidad para 1,700 personas, es un “parche temporal” que no soluciona el problema de fondo, dejando a más de 1,300 migrantes sin plaza en las calles de Ceuta. Ante este escenario, la formación exige al Ejecutivo central la activación de mecanismos nacionales e internacionales que el partido lleva meses reclamando:
- Declaración de la emergencia migratoria nacional para agilizar los recursos.
- Despliegue reforzado y permanente de la Policía Nacional y la Guardia Civil en el perímetro fronterizo.
- Implicación directa de la Unión Europea y la activación de la agencia Frontex para el control y la gestión de retornos.
Esta ofensiva política del PP eleva la presión sobre el Gobierno de coalición, en un momento en que las negociaciones para el reparto y derivación de menores migrantes no acompañados hacia la península se encuentran completamente encalladas.





