El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la declaración de zona catastrófica para todos los municipios damnificados por el histórico temporal provocado por la DANA Adam, que ha azotado con especial virulencia a la Comunidad Valenciana. Durante su comparecencia institucional en el puesto de mando de Oliva, el jefe del Ejecutivo central ha manifestado el compromiso total del Estado para acelerar la contratación pública y movilizar de forma inmediata los recursos económicos necesarios para la reconstrucción.
En su intervención, Sánchez ha “urgido” de manera formal a todas las fuerzas políticas y administraciones a alcanzar un gran acuerdo de país frente a la emergencia climática. Según el presidente, este pacto es una medida de “puro sentido común” y resulta estrictamente necesario para “salvar vidas” a través de una mejor cooperación y adaptación ante los fenómenos meteorológicos extremos.
Coordinación política y balance de daños
El president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha participado en el encuentro institucional y ha puesto en valor la gestión de la crisis, señalando que, a diferencia de catástrofes anteriores, “esta vez se avisó con tiempo”, lo que permitió articular una respuesta preventiva mucho más eficaz. Pérez Llorca ha hecho un llamado a la unidad, insistiendo en la prioridad de situar las necesidades de los ciudadanos por encima de cualquier disputa partidista.
El paso de la DANA Adam ha dejado un escenario devastador con registros de lluvia históricos que han alcanzado hasta 720 litros por metro cuadrado en localidades como Forna y Pega. Hasta el momento, las autoridades han confirmado el fallecimiento de al menos siete personas a consecuencia de las inundaciones.
Próximas medidas de auxilio
Tanto el Ejecutivo central como el autonómico ya preparan las primeras vías de contingencia:
- Ayudas directas: El Gobierno valenciano prevé aprobar con carácter de urgencia su propio paquete de ayudas económicas directas para los damnificados.
- Infraestructura hidráulica: Se pondrán en marcha planes de choque para la limpieza y el reacondicionamiento técnico de barrancos y ríos con el fin de optimizar la capacidad de drenaje.
- Gestión de residuos: Se habilitarán de forma inmediata zonas logísticas específicas para el acopio y procesamiento de los escombros y materiales destruidos por el agua.




