Las altas temperaturas registradas a lo largo de las últimas semanas provocaron un total de 2.149 muertes en España durante el mes de agosto, según los datos de monitorización del Ministerio de Sanidad. Esta cifra refleja el impacto directo de las intensas olas de calor sobre la salud pública, consolidando este periodo como uno de los meses estivales con mayor sobremortalidad asociada al estrés térmico en el país.
El perfil de las víctimas: mayores y enfermos crónicos
El análisis de los registros sanitarios revela que el exceso de mortalidad afectó de forma desproporcionada a los sectores más vulnerables de la población:
- Mayores de 74 años: Este grupo de edad concentró la inmensa mayoría de los fallecimientos atribuidos a las altas temperaturas continuadas.
- Patologías previas: El calor actuó como un factor agravante letal en personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales y de tipo neurodegenerativo.
El modelo MoMo y la medición del impacto térmico
Los datos publicados provienen del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), gestionado por el Instituto de Salud Carlos III, adscrito a Sanidad:
- Cálculo estadístico: El sistema utiliza modelos matemáticos para cruzar las muertes reales notificadas por los registros civiles con las temperaturas ambientales de cada jornada.
- Umbrales críticos: Las defunciones se dispararon especialmente durante los días en que tanto las máximas como las mínimas nocturnas no dieron tregua, impidiendo la recuperación térmica del organismo.
El Ministerio de Sanidad insiste en la necesidad de reforzar los planes nacionales de actuaciones preventivas y adaptar las infraestructuras urbanas ante la frecuencia e intensidad creciente de estos episodios meteorológicos extremos.




