El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha presentado este lunes, en un evento titulado “De la experiencia, al impulso”, la reforma del Sandbox financiero, el espacio controlado de pruebas del sector, en un anteproyecto de ley que será remitido esta semana al Congreso. El acto, celebrado en el Ministerio, ha reunido a los supervisores —Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP)— y a varios de los proyectos innovadores que han pasado por esta herramienta y han compartido su experiencia.
El Sandbox es, en esencia, una herramienta para facilitar la experimentación a las empresas, sobre todo a las más emergentes (startups), del sector fintech: les permite probar sus ideas innovadoras en un entorno seguro y controlado mientras adaptan su actividad al marco regulatorio, con el acompañamiento de los supervisores. Está pensado para que quienes tienen buenas ideas no se vean limitados por la complejidad de las normas.
Desde su puesta en marcha en 2021, el Sandbox ha recibido 117 proyectos a lo largo de diez cohortes (convocatorias), más de cuarenta de los cuales han podido probarse en condiciones reales. Las iniciativas abarcan ámbitos como las tecnologías de registros distribuidos (el blockchain), la inteligencia artificial, la identificación biométrica, la transparencia de los mercados o los nuevos sistemas de negociación y liquidación, y varias de ellas ya operan con éxito en el mercado.
El Sandbox no solo ayuda a las empresas a innovar: también permite a los reguladores aprender y mejorar las normas. Gracias a la experiencia acumulada, hoy es posible, por ejemplo, que los valores puedan representarse y negociarse mediante tecnología blockchain, o que hayan surgido nuevas fórmulas de ahorro para la jubilación ligadas al consumo, que antes no encajaban en la regulación.
“Hace cinco años pusimos en marcha una herramienta pionera y hoy sabemos que funciona: ha permitido innovar con seguridad y ha ayudado a mejorar nuestro marco regulatorio. Ahora abrimos una nueva etapa para que el Sandbox sea más ágil para los innovadores, más accesible para las empresas jóvenes y más valioso para el conjunto del sistema financiero”, ha señalado Carlos Cuerpo.
La reforma se articula en dos frentes. El primero es la actualización de la Ley del Sandbox incluida en el Anteproyecto de Ley de Digitalización y Modernización del Sector Financiero. Entre otras medidas, sustituye el actual sistema de cohortes semestrales por una ventanilla abierta permanente, de modo que las empresas puedan presentar sus proyectos en cualquier momento; reduce los plazos de evaluación en torno a dos meses —de 6,5 a 4,5 meses desde la presentación de la solicitud hasta el inicio de las pruebas— y simplifica el acceso, pidiendo menos documentación, permitiendo acreditar requisitos mediante declaraciones responsables y exigiendo garantías financieras solo cuando resulta imprescindible.
La reforma amplía también el concepto de innovación, que dejará de limitarse a las tecnologías novedosas para incluir proyectos innovadores por su modelo de negocio, sus procesos o la forma en que aplican tecnologías ya existentes. Asimismo, habilita la celebración de convocatorias temáticas para dar visibilidad y centrar los recursos en torno a retos regulatorios concretos.
Apoyo directo a través del ICO
El segundo frente son las medidas de apoyo directo. El ICO pondrá en marcha una línea de financiación específica para facilitar el acceso al Sandbox, lo que será especialmente útil para las empresas de nueva creación y promotores individuales.
El Ministerio de Economía reforzará también la visibilidad de la herramienta mediante una mayor difusión de los informes de conclusiones de los proyectos, en colaboración con la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), y la celebración periódica de actos como el de hoy.
El objetivo es construir un Sandbox más ágil, abierto, eficiente y competitivo, preparado para responder a los retos de un sistema financiero cada vez más digital e integrado en Europa.




