El Ministerio de Trabajo y el de Economía han llegado a un acuerdo para tramitar la ley de reforma del registro horario en septiembre, un asunto que ha enfrentado en los últimos meses a los departamentos de la vicepresidenta segunda y ministra, Yolanda Díaz, y del vicepresidente primero y ministro, Carlos Cuerpo.
Así lo han confirmado desde sendos gabinetes, que apuntan a que la tramitación llegará tras un tiempo de trabajo del Ejecutivo para resolver las cuestiones planteadas por el Consejo de Estado. Este órgano emitió un dictamen desfavorable al texto tal y como lo planteó Trabajo, que ahora ha expresado el “respeto absoluto” a lo que puedan responder los sindicatos, puesto que están incumpliendo la fecha límite que les marcaron.
El ultimátum de CCOO y UGT fijaba el 31 de julio como límite
Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) dieron un ultimátum al Gobierno y marcaron el 31 de julio como fecha límite para aprobar un nuevo sistema de control efectivo del horario laboral, con el objetivo de reducir las horas extras no pagadas. Los cálculos de los sindicatos y el Ministerio de Trabajo apuntan a que en España se trabajan unos 2,5 millones de horas sin remunerar cada semana.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, reconoció en junio que ya han asumido “con realismo” que la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales no saldrá adelante porque no existe una mayoría suficiente en el Congreso, pero colocó una línea roja en el control horario, porque considera que sí existen instrumentos legales suficientes para mejorar el sistema vigente.
Un sistema digital y “de la mano de las empresas”, según Cuerpo
Desde 2019, la ley española exige a las empresas que dispongan de un sistema de control horario, pero no aporta muchos detalles. Así, en la práctica, a menudo se lleva a cabo con documentos en papel, lo que dificulta un control efectivo y la actuación de la inspección en caso de fraude.
El planteamiento de reforma del Gobierno, a falta de conocer el detalle del texto definitivo, pone en el centro un sistema digital, que el ministro Carlos Cuerpo ha afirmado este viernes que contribuirá al “proceso continuado de reducción de la jornada”, que es otro de sus “grandes objetivos”.
Para el vicepresidente primero, para que el nuevo control horario sea efectivo tiene que llevarse a cabo “de la mano y ayudando a las empresas”.




