Es una de las industrias más importantes de nuestro país, la del perfume y la cosmética. Un gran motor económico que aporta más del 1% del PIB nacional, con un crecimiento mayor al de otros sectores como la moda o la restauración.
Pero es, sobre todo, una industria estratégica con cifras récord de exportaciones. España es la segunda potencia exportadora de perfumes, por detrás de Francia. Vende fuera más fragancias que vino o aceite de oliva juntos, según destaca la consejera delegada de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa), Val Díez.
El año pasado, las exportaciones superaron los 10.124 millones de euros pese al complejo e incierto entorno geopolítico y las tensiones comerciales con Estados Unidos, su primer destino fuera de Europa, donde las ventas bajaron el 13% por las políticas arancelarias.
Las cerca de 450 empresas que participan en este sector facturaron en 2025 11.800 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 5,8%, según la Radiografía de la industria cosmética y del perfume en España 2025, un análisis elaborado por Stanpa, que engloba al 90% de las empresas del sector.
La incertidumbre geopolítica afecta a la logística del sector
El contexto geopolítico actual está teniendo un impacto directo en la actividad exportadora de la industria, que está empezando a notar ya el conflicto en Oriente Medio, un mercado estratégico que mueve casi 500 millones de euros. Allí el segmento del perfume premium era la gran oportunidad.
La consejera delegada de Stanpa, Val Díez, reconoce que están “preocupados” porque “ahora mismo hay unas incertidumbres tremendas” y empieza a afectar a la logística de las empresas. “Hay disrupciones en la cadena logística, aumentan los costes de energía, la feria más importante de belleza de Dubái ha sido pospuesta, pero las compañías están monitorizando cada día lo que sucede y viendo cómo podemos navegar este temporal”, cuenta a RTVE. En su informe hablan ya de “incrementos de los costes, mayores tiempos de tránsito y alteraciones de pedidos”.
Aún así, insisten en la solidez y la proyección internacional de esta industria estratégica. Su fortaleza se apoya en fundamentos sólidos, con una base industrial y científica robusta en la que más del 21% del empleo corresponde a perfiles científicos, dice Óscar Mateo, director de Estudios de Stanpa.
Pero también en la diversificación de los mercados en los que opera. “Estamos presentes en más de 170 países. Es una ventaja para nosotros ese reparto geográfico tan grande, de manera que cuando se complica un mercado por circunstancias, nosotros seguimos presentes en otros. Pese a la complejidad geopolítica y la subida de aranceles en algunos países, el sector sigue creciendo”.
Más de 230 euros anuales en higiene y cosmética
Los principales productos con los que españoles cuidan su higiene personal son la pasta de dientes, el jabón o gel, el desodorante y el champú. Pero el perfume ya forma parte de la rutina cotidiana de seis de cada 10 ciudadanos y las cremas faciales de la mitad de ellos.
Según Stanpa, el gasto per cápita en higiene y cosmética se eleva a 234,5 euros anuales, frente a los 184 euros de la media europea. Todas las categorías de producto muestran una evolución positiva, sobre todo los perfumes, que suben un 9,5% alentados especialmente por los hombres, “que son más marquistas y fieles a las marcas que las mujeres”, dice Mateo.
Las cremas suponen el 32% del volumen de negocio de la industria, los perfumes un 21%, la higiene personal el 20%, el cuidado del cabello el 17% y la cosmética de color, el 10% restante. El 90% de las ventas se realizan en las tiendas, pero las perfumerías especializadas son las que mejor se han comportado durante 2025. El canal digital es el único que ha caído respecto a 2024: un 4,7%.




