El rey Felipe VI asistirá el próximo 26 de junio al partido que enfrentará a la selección española de fútbol con la de Uruguay en la ciudad mexicana de Guadalajara tras aceptar la invitación en este sentido que le había formulado la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, según ha informado Casa Real este lunes.
Desde Zarzuela han precisado que el monarca ya le ha comunicado su asistencia al partido, el último de la primera ronda del Mundial de Fútbol para la selección española, tanto a la presidenta mexicana como al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en respuesta a sus respectivas cartas de invitación.
La invitación por parte de Sheinbaum se produjo el pasado 3 de febrero si bien no se supo de ella hasta mediados de marzo. Entonces, Casa Real dijo que se había recibido “con agrado” la invitación y aclaró que esta se había producido antes de que el Rey se pronunciara sobre los abusos cometidos durante la Conquista de América.
A su vez, la propia Sheinbaum aclaró posteriormente que Felipe VI había sido invitado al igual que otros mandatarios, desvinculando por tanto el gesto de las palabras pronunciadas por el monarca durante su visita a una exposición sobre las mujeres indígenas mexicanas reconociendo que hubo “mucho abuso” durante la Conquista y admitiendo que aquellos comportamientos vistos desde la óptica y los valores actuales no son como para sentirse “orgullosos”.
Por su parte, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha calificado la invitación como “algo muy positivo, extraordinariamente positivo”, y ha asegurado que se ha alegrado “al conocer que la presidenta de México lo valora igual”. “Estamos en un momento excelente en nuestras relaciones bilaterales en las que todas las instituciones hacemos esfuerzos, empezando por el rey, para que la relación con el pueblo hermano de México sea lo que quieren los españoles (…) una relación estrecha desde todos los puntos de vista”. Albares también ha advertido de que la política exterior “es algo muy serio e importante, uno no puede frivolizar”.
Sheinbaum se felicita del “momento distinto” con España
Este lunes, durante su rueda de prensa matinal, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no ha confirmado si celebrará un encuentro bilateral con Felipe VI aprovechando su visita al país latinoamericano, y ha enmarcado la cita en el “momento distinto” que atraviesa la relación bilateral tras un periodo de distanciamiento ante la falta de respuesta “individual” del monarca a la carta del entonces presidente, Andrés Manuel López Obrador. En 2019 se reclamó una disculpa por los abusos durante la Conquista. Y ha recordado que ella misma no le invitó a su toma de posesión porque consideraba que aquello suponía “un agravio” no solo hacia López Obrador, un presidente muy querido, sino “al pueblo de México”.
Sin embargo, ha señalado Sheinbaum, en los últimos meses se han producido una “respuesta” primero por parte del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, “reconociendo que hubo abusos y que había que analizar ese periodo” y luego por parte del rey, que “también dijo que había habido abusos”.
Así pues, ha proseguido, tras constatar que “es un momento completamente distinto”, tomó la decisión de viajar a Barcelona para participar en abril en una reunión de líderes en apoyo a la democracia y después de ello Albares ha viajado a México y ahora lo hará el monarca. Este “momento distinto”, ha abundado, “tiene que seguir, porque para nosotros es un asunto de dignidad, de reconocimiento de la grandeza cultural de México, de reconocer que los valores de las y los mexicanos vienen de ahí, de reconocer a las grandes civilizaciones y a los pueblos indígenas”.
“Nosotros vamos a seguir insistiendo en eso”, ha insistido, celebrando que en España, “con excepción de algunos que todavía siguen reivindicando a Hernán Cortés“, en aparente referencia a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y su controvertida visita al país azteca, “la gran mayoría del pueblo español está reconociendo que hubo un periodo de abusos y que no es que llegaron a civilizar a los incivilizados”.
Con todo, una vez más ha recalcado que la relación nunca llegó a romperse. “Lo que hubo fue un momento de visión distinta y nosotros reivindicamos nuestra visión y de parte de ellos hubo un acercamiento a reconocer lo que decíamos y de nuestra parte reconocimiento de que ellos están visualizando y hablando de una manera distinta de lo que fue el periodo de la llamada Conquista española”. Así pues, ha rematado, “vamos avanzando en lo que a nosotros nos importa” que no es otra cosa, ha puntualizado, que “el reconocimiento de nuestra historia, el reconocimiento del valor de las grandes civilizaciones que formaron lo que hoy llamamos México”.



