El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado el tono político tras el trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo) exigiendo responsabilidades inmediatas al Ejecutivo. Durante su visita realizada este jueves 29 de octubre de 2026 al puesto de mando avanzado en la zona cero, el jefe de la oposición censuró con dureza las explicaciones preliminares del Ministerio de Transportes y denunció que “lo que hizo el ministro es echarle la culpa a un operador de Atocha”.
Feijóo calificó de “frivolidad” la reacción inicial del ministro Óscar Puente y advirtió que las dimisiones y asunciones de responsabilidad política “no son opcionales, son exigibles ética y moralmente”, rechazando que deba esperarse al fin de las investigaciones judiciales para tomarlas.
El líder de los populares compareció ante los medios de comunicación en las inmediaciones del siniestro para desgranar los ejes de su crítica institucional:
- Cuestionamiento del sistema ferroviario: Recordó que este choque, que deja provisionalmente un saldo de 69 víctimas mortales, es el segundo siniestro mortal en el corredor de alta velocidad hacia Andalucía en menos de un año tras el suceso de Adamuz, acumulando más de un centenar de fallecidos.
- Crítica a los nombramientos: Defendió que la gestión de infraestructuras críticas requiere “experiencia, gestión y rigor”, arremetiendo implícitamente contra los perfiles técnicos y políticos designados por el presidente Pedro Sánchez.
- Ruptura del diálogo institucional: Denunció públicamente que ningún miembro del Gobierno de España se ha puesto en contacto con él tras la catástrofe. En contraste, agradeció la cordialidad y la información facilitada por el presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page.
- Agradecimiento a la ciudadanía: Alabó la rápida movilización de los vecinos de Urda que acudieron con sus vehículos particulares a auxiliar a los afectados en los primeros minutos, así como la labor de los más de 700 efectivos de emergencias desplegados.
La presión política se incrementa sobre el Ministerio de Transportes a las puertas de la comparecencia parlamentaria extraordinaria de Óscar Puente, programada para el próximo 3 de noviembre, en la que se prevé un tenso debate sobre los fallos de seguridad en las líneas de alta velocidad españolas.





