Gemma Barroso, la nueva DAO, ofrece protección a la víctima de su antecesor nada más asumir el cargo

La recién nombrada directora adjunta operativa de la Policía Nacional, Gemma Barroso, no ha esperado ni 24 horas para tomar su primera decisión de calado.

Según fuentes policiales, Barroso se ha puesto en contacto esta misma mañana con la agente que denunció por agresión sexual a su antecesor, José Ángel González, para ofrecerle protección policial inmediata, una propuesta que la víctima ha aceptado.

El gesto tiene un fuerte componente simbólico y operativo. La DAO es el puesto que coordina el músculo operativo de la Policía Nacional, y su titular es quien marca prioridades, despliegues y líneas de actuación en situaciones sensibles.

Que la primera llamada de Barroso haya sido a la denunciante del anterior número dos del cuerpo envía un mensaje claro hacia dentro y hacia fuera: la protección de la víctima pasa a ser una prioridad institucional.

Barroso fue confirmada este miércoles como DAO interina, en plena tormenta interna y mediática. La dimisión de González, presentada tras la admisión a trámite de una querella por presunta agresión sexual y otros posibles delitos, dejó un vacío en la cúpula policial que Interior necesitaba cubrir con rapidez.

La primera decisión de Barroso: proteger a la denunciante del anterior DAO

La elección de Barroso no fue casual: además de su perfil técnico y su experiencia en áreas sensibles, fue la última jefa directa de la denunciante antes de que esta cogiera la baja laboral en julio del año pasado, tres meses después de la supuesta violación.

Ese vínculo previo añade una capa adicional a la decisión. Barroso conoce a la agente, su trayectoria y su situación profesional, y la víctima la reconoce como una figura de referencia dentro del cuerpo.

En un momento en el que la denunciante asegura estar recibiendo ataques y presiones externas, la llamada de la nueva DAO supone un respaldo explícito desde la cúspide policial.

La llegada de Barroso al puesto se produce, además, en un contexto de escrutinio público sobre cómo Interior ha gestionado el caso desde que estalló. La ausencia de contacto institucional con la víctima había sido criticada en los últimos días por su abogado, que reclamaba medidas de protección urgentes.

Con su primera decisión, Barroso intenta cerrar esa grieta y reordenar las prioridades en un cuerpo que atraviesa una crisis sin precedentes.

En un momento en el que la credibilidad de la cúpula policial está en juego, la nueva DAO ha optado por un movimiento rápido, directo y cargado de significado: proteger a la víctima antes que nada.

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