A menos de seis semanas para el pitazo inicial de la Copa del Mundo 2026, la FIFA se encuentra en una carrera contra el reloj para evitar un vacío mediático sin precedentes. Los dos mercados más poblados del planeta, India y China, aún no han asegurado los derechos de transmisión, lo que amenaza con dejar a casi 3,000 millones de personas sin acceso oficial al torneo más importante del fútbol.
El muro de los 35 millones en India
En el gigante del sur de Asia, las negociaciones con el conglomerado Reliance-Disney (JioStar) se han estancado en un punto muerto financiero. A pesar de que la FIFA redujo sus pretensiones iniciales de 100 millones a 35 millones de dólares por un paquete que incluye el Mundial de 2030, la oferta de la alianza india no supera los 20 millones.
Los analistas señalan que la reciente fusión entre Star India y Viacom18 ha eliminado la competencia en las pujas, otorgando un poder de negociación absoluto a los broadcasters locales. A esto se suman los horarios críticos: debido a la diferencia horaria con Norteamérica, la mayoría de los encuentros se disputarán en India durante la madrugada, reduciendo drásticamente el atractivo para los anunciantes.
Silencio preocupante en China
La situación en China es igualmente alarmista. Mientras que en ediciones anteriores la cadena estatal CCTV cerraba los acuerdos con años de antelación, para 2026 el contrato sigue en el aire. China fue responsable de casi la mitad de las horas de visionado digital durante Catar 2022, por lo que su ausencia representaría un golpe devastador no solo para la FIFA, sino para los patrocinadores globales que dependen de la exposición en el mercado chino.
Un efecto dominó en Asia
El desinterés por los altos costos y la logística horaria ha generado un efecto de “apagón” que se extiende a otros países de la región:
- Tailandia, Vietnam y Malasia tampoco han confirmado acuerdos definitivos.
- En contraste, mercados como Japón (Dentsu) y Corea del Sur (JTBC) ya tienen sus coberturas aseguradas.
¿Un rescate de última hora?
Ante la posibilidad de que el Mundial desaparezca de las pantallas indias, el gobierno de ese país ha comenzado a evaluar una intervención a través de la cadena pública Prasar Bharati. Sin embargo, de no llegarse a un acuerdo en los próximos días, la FIFA enfrentará una crisis de alcance que podría opacar el éxito comercial del torneo en Occidente.




