Óscar Puente dimite como ministro de Transportes tras la tragedia ferroviaria de Urda y abandona la política activa

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, presentó su dimisión irrevocable tras la creciente presión política y social provocada por el trágico accidente ferroviario que costó la vida a 69 personas y dejó más de un centenar de heridos.

El cese se produce tras la colisión de dos trenes de alta velocidad, un suceso que ha conmocionado al país y ha dinamitado el panorama político a las puertas de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Además de dejar su cartera en el Gobierno, Puente anunció que renuncia a formar parte de las listas electorales de su partido, sellando así su salida de la primera línea política.

Asunción de responsabilidades por “dignidad política”

La renuncia se hizo oficial durante una tensa comparecencia de más de cuatro horas ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. Aunque el ahora exministro defendió la gestión de la inversión pública y el mantenimiento del sistema de infraestructuras, reconoció que la magnitud de la tragedia hacía inviable su continuidad en el cargo.

Puente manifestó que un ministro de Transportes no puede sostenerse en su puesto tras dos accidentes de gravedad extrema en el último año, haciendo alusión también al siniestro ocurrido el pasado mes de enero en Adamuz, Andalucía, donde fallecieron 46 personas. Según explicó, la decisión de dimitir la tomó de forma interna el mismo día del choque, pero prefirió postergar el anuncio hasta poder ofrecer los primeros datos técnicos a la Cámara y asegurar un plan de ayudas a los afectados.

Un error en el centro de control bajo investigación

Los informes preliminares de la investigación técnica apuntan a que la tragedia se desencadenó debido a una avería informática previa que obligó a detener varios convoyes en la línea de alta velocidad que une Madrid con Sevilla.

El factor crítico ocurrió presuntamente después, cuando un fallo en la cadena de transmisión de órdenes desde el centro de control de Madrid-Atocha autorizó de forma errónea la marcha de uno de los trenes. Esto provocó el fuerte impacto por alcance contra el convoy detenido a una velocidad que los peritos estiman entre los 160 y los 200 kilómetros por hora.

Como respuesta inmediata para recuperar la seguridad en las vías, las autoridades han anunciado la implantación de ocho medidas de urgencia, entre las que destacan la aceleración del despliegue del Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario (ERTMS) y una reducción provisional en las frecuencias de la línea hacia el sur.

Terremoto político en plena precampaña

La salida del ministro ha reconfigurado por completo el debate político en vísperas del inicio formal de la campaña electoral. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respaldó públicamente la trayectoria de su colaborador, asegurando que su paso al lado constituye un ejercicio de “dignidad”. De forma transitoria, las funciones del ministerio serán asumidas por el actual responsable de la cartera de Economía, Carlos Cuerpo.

Por el contrario, las fuerzas de la oposición calificaron la dimisión de paso “imprescindible pero insuficiente”. Desde el Partido Popular y Vox se ha criticado que inicialmente se intentara desviar la culpa hacia los operarios de control y exigen que las responsabilidades políticas alcancen al propio presidente del Gobierno. Mientras tanto, otros socios parlamentarios han reclamado una comisión de investigación exhaustiva centrada en los protocolos de seguridad ferroviaria y la gestión de los servicios auxiliares.

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