El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que en los próximos días contactará con “la mayoría de grupos parlamentarios” para debatir si España envía tropas a una hipotética misión de paz en Ucrania una vez termine la guerra.
“El Gobierno de España planteará el que podamos abrir la puerta a una participación de capacidades militares en Ucrania”, ha explicado Sánchez en una rueda de prensa tras una reunión en París de la coalición de voluntarios, que engloba a países como Reino Unido, Francia, Alemania. En el encuentro ha participado por primera vez Estados Unidos.
Tras estas declaraciones, los periodistas le han preguntado a Sánchez si prevé que, en consecuencia, pueda haber militares españoles en una posible misión de paz internacional. El jefe del Ejecutivo ha asegurado que está dispuesto, como ha hecho España “en otras latitudes”, a colaborar con la paz con la presencia de las fuerzas armadas españolas. “Si lo hemos hecho en otras latitudes, cómo no lo vamos a hacer en Europa”, ha apostillado. En todo caso, informará al Parlamento si todo ello se concreta.
Es la ocasión en la que más claramente se ha pronunciado Sánchez sobre un supuesto envío de soldados, ya que hasta el momento siempre había contestado que este escenario era prematuro.
Sánchez comenzará la semana que viene una ronda con los grupos en la que, al preguntarle si incluirá al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, lo ha dado por hecho al afirmar que hablará con los responsables de casi todas las formaciones, ya que hasta ahora en este tipo de rondas no ha incluido a Vox. A juicio del presidente del Gobierno, hay una puerta abierta a la esperanza para que 2026 sea el año en el que acabe la guerra en Ucrania y España debe estar presente en esa solución.
Un encuentro para diseñar la arquitectura de la paz en Ucrania
En el encuentro en París, los países que conforman la treintena de partidos de la coalición de voluntarios y Estados Unidos se han mostrado dispuestos a comprometerse con garantías de seguridad “vinculantes” para apoyar a Kiev tras la firma de un hipotético acuerdo de paz con Rusia, según un borrador al que ha tenido acceso RNE.
Europa estaría en primera línea, con tropas sobre el terreno, pero en caso de un ataque ruso en esta hipotética situación de paz, Washington actuaría para defender a Kiev. Se trata del mayor compromiso hasta el momento de Estados Unidos con el futuro de Ucrania tras muchas reticencias de Donald Trump, algo celebrado por Macron y la diplomacia francesa.
Entre las garantías de seguridad que incluye el plan están un mecanismo de supervisión del alto el fuego, que estará liderado por Estados Unidos, el apoyo a largo plazo al ejército ucraniano, el despliegue de una fuerza multinacional en Ucrania en caso de un acuerdo de paz y el compromiso de apoyar a Ucrania en caso de un futuro ataque ruso.
Tropas y centros de entrenamiento de Reino Unido y Francia
Según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la arquitectura de las garantías de seguridad para Ucrania está “prácticamente lista”, algo en lo que ha coincidido el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff. Los países y las fuerzas necesarias para garantizar la seguridad en tierra, mar y aire ya están determinados, mientras que aún quedan por definir los detalles sobre la supervisión de un posible alto el fuego y la financiación del Ejército ucraniano.
Por lo pronto, algunos países ya han avanzado que enviarán tropas a la hipotética misión de paz. Se trata de Francia, Reino Unido, Noruega, Suecia y los países bálticos, además de España si así lo decide el Gobierno. París y Londres han ido más allá y han anunciado que crearán centros militares en territorio ucraniano.
Otros Estados se han mostrado más reticentes. Italia, Alemania y Polonia no contemplan enviar tropas, aunque Berlín sí que abre la puerta a desplegar militares en un país vecino.
Starmer ha asegurado que la paz en Ucrania “está más cerca que nunca”, pero ha advertido de que quedan todavía por delante “los momentos más difíciles”.





