El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado un vuelco a la estrategia electoral del PSOE al incorporar de lleno a su esposa, Begoña Gómez, en los actos de precampaña rumbo a las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 (29N). Durante un multitudinario mitin celebrado este 17 de octubre de 2026, el líder socialista ha lanzado una contundente llamada a la movilización de la “ola progresista” y ha blindado uno de los pilares del estado del bienestar con una advertencia directa al Partido Popular y a Vox: “Las pensiones no se tocan”.
Un regreso clave tras el cerco judicial
La aparición de Gómez en primera línea supone un hito político tras meses de un perfil público bajo debido a las investigaciones del juez Juan Carlos Peinado. Sánchez no ha dudado en utilizar el estrado para reivindicar la figura de su esposa y agradecer su resistencia frente a la presión judicial y política. En un arranque cargado de emotividad, el secretario general del PSOE ha proclamado un rotundo “Querían quebrarnos y somos más fuertes”, convirtiendo la defensa familiar en un catalizador de apoyo interno y cohesión para las filas socialistas.
Blindaje de las pensiones y ataque a la oposición
En clave estrictamente electoral, el jefe del Ejecutivo ha fijado la agenda social como el gran muro de contención frente al bloque de la derecha y la ultraderecha. Dirigiéndose directamente a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, Sánchez ha asegurado que España avanzará y que los ciudadanos no tolerarán “recortes disfrazados de sacrificios”, asegurando que el sistema público de pensiones se mantendrá inalterable bajo su mandato.
El presidente se ha mostrado optimista, asegurando detectar un “miedo real en la derecha” frente a lo que describe como una movilización masiva del electorado de izquierdas. Su objetivo, según ha detallado, no es solo resistir, sino lograr una victoria holgada que le permita gobernar y dar continuidad al proyecto progresista hasta el año 2031.





