Sin novedades. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tampoco cumplirá con sus compromisos y usará el ciclo electoral, que comenzó el pasado 21 de diciembre en Extremadura para congelar el debate sobre el estado de la nación.
Con esta decisión, el líder de los socialistas, solamente se ha sometido al evento en el Congreso de los Diputados, desde el comienzo de la legislatura. La última vez que se produjo fue hace tres años, en 2022, con un discurso centrado en la crisis energética, la inflación y las medidas sociales derivadas de la guerra en Ucrania.
Moncloa justifica la “anomalía democrática” señalando que el líder de los socialistas ha sido el presidente que en más ocasiones ha comparecido en el Congreso de los Diputados, sin embargo, los fundamentos sobre el debate del Estado de la Nación son diferentes.
Dada la trascendencia, los grupos parlamentarios pueden presentar propuestas de resolución que serán votadas en diversas sesiones programadas y si se aprueban serán publicadas en el BOE. Al mantener congelada la reforma para obligar al jefe del Ejecutivo a someterse a este acto de manera anual, el jefe del Ejecutivo no será penalizado. Antes de Sánchez, la costumbre se había respetado de manera ininterrumpida.
Al contrario de lo prometido antes de comenzar el curso político, el Ejecutivo ha dado prioridad a intentar aprobar los Presupuestos Generales del Estado, una reforma que también se encuentra paralizada, tras varias derrotas en los últimos meses antes de la salida de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, dirección Andalucía.
El PSOE mantiene congelada la reforma sobre el debate
Con los malos resultados de la aventura sobre el tablero en su única participación en el Debate sobre el Estado de la Nación, se ha apostado por la opacidad y la parálisis de las reformas aprobadas en el Congreso. Esa ha sido la tónica en la Cámara Baja. La Proposición de Ley registrada por los populares hace más de un año, fue aprobada el pasado mes de abril. Desde entonces tanto el PSOE como los socios del Ejecutivo han reclamado diversas prórrogas que han paralizado el registro de la medida.
Respecto a la propuesta bloqueada, el presidente del Gobierno no ha mencionado la anulación. A diferencia de la moción de censura o la cuestión de confianza, que ha reclamado en diversas ocasiones el presidente de Castilla la Mancha, Emiliano García Page, una derrota no obligaría al líder de los socialistas no tendría la obligación de presentar su dimisión.
Las autonomías refuerzan la transparencia frente a la opacidad del Gobierno
A diferencia del Gobierno, las Comunidades Autónomas no fallan a su cita con el debate sobre el estado de la región. En la Comunidad de Madrid, la fecha señalada es el mes de septiembre para comenzar el nuevo curso político con la presentación de los planes a futuro. Misma apuesta, aunque hacia finales de mes, es la utilizada por Cataluña. Castilla-La Mancha, Castilla y León o Andalucía lo realizan antes de finalizar la primera parte del curso.
Aunque se produzcan ligeras variaciones todos los territorios apuestan por reforzar esta apuesta y siguen la tradición del Ejecutivo hasta que arribó al poder el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Salvo que se presenten comicios la apuesta por la transparencia, al menos en este sentido, es inmutable.




