Choque entre el Gobierno italiano y español por la organización en Bélgica de una reunión previa a la cumbre informal de la Unión Europea de este jueves. Una cita anterior, impulsada por Italia, Alemania y Bélgica, según fuentes oficiales italianas, y a la que no ha sido invitada España.
En el encuentro, una veintena de líderes han coordinado posturas en un hotel próximo al castillo de Alden Biesen, en la localidad belga de Bilzen, donde se ha celebrado la cumbre.
En Bilzen estaban convocados por el presidente del Consejo, António Costa, con el fin de debatir sobre la profundización del mercado único y la mejora de la competitividad de la Europa comunitaria.
El Gobierno español se ha quejado ante el de Italia por haber convocado, antes de la cumbre informal, esa reunión previa a la que Pedro Sánchez no fue invitado, al considerar que mina los principios básicos de la Unión Europea.
Ocho países no han sido invitados a la reunión
“España ha hablado con Italia, no para pedir ser invitados, sino para trasladar que nos parece que esta clase de iniciativas minan los principios básicos de la UE y, en lugar de acercar soluciones, las alejan”, han asegurado fuentes de la Moncloa a RTVE. Dichas fuentes matizan que los canales entre los Estados miembros son múltiples y habituales, aunque no aclaran cuál fue el elegido esta vez para hacer llegar a Italia su descontento.
“El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y la primera ministra, Giorgia Meloni, intercambiaron puntos de vista al margen de la reunión informal de líderes de la UE. Durante la conversación, el presidente Sánchez no planteó ninguna objeción a la falta de invitación a la reunión de coordinación celebrada esa mañana antes del inicio de la reunión en el castillo de Alden Biesen”, han reaccionado por su parte desde el Gobierno italiano.
Junto a España ha habido otros siete países que no han sido invitados: Portugal, Irlanda, Estonia, Letonia, Lituania, Malta y Eslovenia. Sí ha contado con la participación de un total de 19 líderes, incluido el francés Emmanuel Macron, y de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Meloni se ha hecho eco en las redes sociales de ese encuentro para explicar que se trata de un nuevo grupo de trabajo informal dedicado a los temas de la competitividad europea. Además, ha informado de que los participantes en esa reunión han acordado volver a verse al margen del Consejo Europeo de marzo que se celebrará en Bruselas para mantener la atención centrada en los temas de la competitividad y contribuir a la definición de objetivos concretos y plazos precisos.
Costa también traslada su descontento a Meloni, Merz y De Wever
En línea con la posición española, el presidente del Consejo Europeo, el portugués António Costa, sí ha trasladado su descontento tanto a Meloni como a los otros dos organizadores de la reunión, Merz y De Wever.
Según fuentes comunitarias, Costa ha transmitido a los tres convocantes que lo que se necesita para sacar adelante la agenda sobre competitividad es un consenso.
Al hilo de ello, ha opinado que el lugar adecuado para lograr esa unidad es el Consejo Europeo y no la formación de otros grupos que ha advertido de que pueden ser contraproducentes para ese objetivo.
Apuesta de cara a tener más “gigantes europeos”
El encuentro ha servido a los líderes de la UE para apuntar hacia una reforma de la normativa comunitaria de competencia para permitir que haya más empresas que se conviertan en “gigantes europeos”.
“Los líderes quieren que verdaderos campeones emerjan en sectores estratégicos”, ha reconocido Costa. Además ha expuesto el “acuerdo” expresado por los mandatarios para permitir que en algunos sectores como el de las telecomunicaciones se pueda tener cierto “grado de consolidación”, y apuntó a “una especie de contrato social” para garantizar que las compañías consolidadas inviertan más en innovación.
Por su parte, Von der Leyen ha señalado en la misma línea que la UE “necesita campeones europeos”, y ha explicado que el próximo abril el Ejecutivo comunitario presentará un borrador para revisar la forma en que evalúa procesos de fusión entre empresas, que se someterá a consultas de los Estados miembros.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha afirmado que en la UE hay “consenso” sobre la necesidad de modificar dicha normativa, con vistas a que “sea más fácil para grandes campeones europeos emerger ante la competencia internacional”.
El canciller alemán, Friedrich Merz, también se ha mostrado partidario de “revisar las directrices sobre fusiones” y puso el ejemplo del gigante aeronáutico europeo Airbus, ya que en el actual marco normativo de competencia “no hubiera recibido aprobación”.
Además, Costa ha anunciado que la Unión busca eliminar las barreras del mercado único de bienes y servicios “en dos años”. Así, otra de las medidas es avanzar hacia el mercado único de capitales o permitir que un grupo de países lo haga, según informa el corresponsal comunitario de RNE, David Vidueiro.





