El nuevo director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, el comisario principal José Luis Santafé, ha tomado este miércoles posesión de su cargo, en la que ha reafirmado que el cuerpo revisará los protocolos internos y que investigará “hasta sus últimas consecuencias” cualquier abuso, actuación o irregularidad que se pueda producir en las filas de su cuerpo, sea quien sea. Todo, ha dicho, con el objetivo de proteger a “las víctimas, que deben ser nuestras prioridad”.
El nuevo DAO también ha alertado que es “tremendamente peligroso” generalizar sobre la sospecha de malas prácticas en la institución y ha pedido que no se puede “generalizar”, teniendo en cuenta el cese de su predecesor por la querella por presunta agresión sexual que interpuso una inspectora del cuerpo.
“Pueden seguir confiando en su Policía Nacional, una institución extraordinaria, fiel, preparada, moderna y siempre al servicio de España”, ha señalado Santafé. “Desde la Policía Nacional se investigará todo a fondo, sin ninguna traba“, ha indicado, reiterando que siempre van a colaborar con la justicia “con la mayor diligencia”.
Durante su intervención, Santafé ha comparado el cuerpo policial con un reloj de precisión en el que sus efectivos “generalmente de forma excelente” son piezas que encajan y funcionan bien. “Si alguna falla o deja de funcionar se sustituye o repara y se hace siempre, afecte a quien afecte, incluso si esas piezas son mandos”, ha sostenido.
Marlaska exige “ejemplaridad” al cuerpo
Tras las palabras de Santafé y el juramento de su cargo ante la Constitución, el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska ha reconocido “la decepción” y el “dolor” de la situación que se ha generado en la Policía Nacional y ha exigido “ejemplaridad” a todos los agentes.
“La Policía Nacional está haciendo un buen trabajo, pero recientes episodios que están en la mente de todos han dañado la imagen del cuerpo ante la sociedad porque cuestionan el compromiso con la igualdad real y efectiva de hombres y mujeres“, ha dicho Marlaska en su discurso en la toma de posesión de Santafé.
Además del ministro del Interior, también han asistido a esta la toma de posesión la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo; el director general de la Policía, Francisco Pardo; el defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo; la secretaria de Estado directora del Centro Nacional de Inteligencia, Esperanza Casteleiro, y el presidente de la Audiencia Nacional, Juan Manuel Fernández, entre otras autoridades
Santafé, diplomado en Magisterio y máximo responsable de la jefatura de Baleares
José Santafé es diplomado en Magisterio por la Universidad Complutense de Madrid y ha realizado numerosos cursos y jornadas formativas relacionadas con la actividad policial como delitos de odio, dirección estratégica de la seguridad pública, cooperación internacional en políticas de seguridad, liderazgo, y transformación digital en la Policía Nacional, entre otras. Ha recibido, además, numerosas condecoraciones y reconocimientos por su trayectoria profesional.
Ingresó en la Policía Nacional en 1990 como alumno de la escala ejecutiva. Como inspector de policía ocupó diferentes puestos de trabajo en el ámbito de la seguridad ciudadana, policía judicial y extranjería en las jefaturas superiores de Madrid e Illes Balears.
En 2005 ascendió a inspector jefe y en 2012 a comisario. En esta categoría asumió responsabilidades en las jefaturas superiores de Canarias, y de nuevo en Illes Balears. En el año 2020 alcanzó la máxima categoría en la Policía Nacional y desde el mes de julio de 2022 desempeñaba el puesto de jefe superior en esta jefatura.
La dimisión del anterior DAO tras una denuncia de agresión sexual
El anterior director adjunto de la Policía Nacional, José Ángel González, dimitió de su cargo después de conocerse una querella de una agente que le denunció el pasado mes de enero. En ella, la denunciante sostiene que el exDAO, con quien mantuvo en el pasado una “relación de afectividad”, la agredió sexualmente el 23 de abril de 2025 en una vivienda oficial propiedad del Ministerio del Interior a la que fue presionada a acudir.
Los hechos produjeron una intensa batalla política en la que la oposición exigió la dimisión del ministro del Interior. Fernando Grande-Marlaska, mientras, defendió su rápida reacción en el momento en el que tuvo conocimiento de unos hechos que calificó de “gravísimos”, y negó haber conocido y tapado la agresión sexual, como le acusó el PP.
Tras tener conocimiento de la querella, Marlaska también anunció que había ordenado que se abriera una información reservada y que se apartara de sus funciones como asesor en la Dirección Adjunta Operativa al comisario Óscar San Juan, señalado por presuntamente coaccionar a la víctima.




