En un movimiento estratégico para asegurar la soberanía tecnológica del país, el Gobierno de España ha presentado este miércoles la Estrategia Nacional Deep Tech. El plan contempla una inversión pública y privada de 8.000 millones de euros hasta el año 2030, con el objetivo de posicionar a España como un referente europeo en tecnologías de vanguardia.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha calificado esta iniciativa como un “punto de inflexión” para el ecosistema innovador. “No basta con producir ciencia de excelencia; el reto es que ese conocimiento se convierta en empresas que transformen nuestra economía y resuelvan los grandes desafíos sociales”, señaló durante la presentación.
Un esfuerzo coordinado de 13 ministerios
La estrategia no recae sobre un solo departamento, sino que involucra a 13 ministerios, reflejando la transversalidad de las tecnologías profundas (aquellas basadas en descubrimientos científicos significativos). La gestión técnica del plan estará a cargo del CDTI Innovación, que actuará como el brazo ejecutor para canalizar las ayudas y coordinar los proyectos.
El plan se articula sobre tres pilares fundamentales: el refuerzo de las capacidades de investigación, el apoyo al escalado de startups de base científica (scaleups) y la creación de un ecosistema que facilite la colaboración público-privada.
Sectores críticos: de la biotecnología a la cuántica
La inversión se concentrará en áreas que el Gobierno considera “críticas” para la autonomía estratégica de España y la Unión Europea. Entre ellas destacan:
- Biomedicina y Salud: Desarrollo de nuevas terapias y diagnósticos avanzados.
- Computación Cuántica e IA: Impulso a la soberanía digital y procesamiento de datos.
- Tecnologías Espaciales y Defensa: Fortalecimiento de la seguridad y la observación terrestre.
Impacto a largo plazo
A diferencia de otras industrias tecnológicas, el sector Deep Tech requiere ciclos de maduración más largos y una inversión de capital intensiva. Con este despliegue de fondos, España busca reducir la brecha entre el laboratorio y el mercado, evitando que el talento y las patentes nacionales terminen desarrollándose fuera de nuestras fronteras.
Este anuncio sitúa a España a la vanguardia de las políticas de innovación industrial de la UE, alineándose con los fondos de recuperación y la transición hacia una economía basada en el conocimiento de alto valor añadido.




