Sánchez entiende el “enfado” por la corrupción pero pide al PSOE “coraje” y “esperanza”

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lanzado un mensaje de resistencia y continuidad ante el Comité Federal del PSOE. El líder socialista reconoció el «enfado» ciudadano por los recientes escándalos que salpican al partido. Sin embargo, exigió a las filas socialistas «coraje» y «esperanza» para afrontar el resto de la legislatura.

Sánchez descartó de forma tajante un adelanto electoral o someterse a una moción de confianza. Aseguró que su Ejecutivo tiene la firme intención de gobernar «hasta 2027 y más allá».

Cierre de filas y renovación interna

Durante su intervención, el presidente defendió la limpieza de su gestión frente a los casos que involucran a figuras como Santos Cerdán y José Luis Ábalos. Sánchez remarcó que en el PSOE no existe financiación ilegal. Asimismo, defendió la inocencia de su entorno familiar y avaló el legado del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Para frenar el impacto del coste político, el mandatario anunció dos medidas clave:

  • Protocolo Anticorrupción: Un nuevo plan interno de control y antifraude.
  • Cambios en la cúpula: La renovación de la Comisión Ejecutiva Federal, situando a Rebeca Torró como nueva secretaria de Organización.

División interna y presión de la oposición

La postura del presidente logró el respaldo mayoritario de los líderes autonómicos del PSOE, con una excepción notable. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, rompió la unidad del bloque al exigir elecciones anticipadas o una moción de confianza. Page advirtió que el partido atraviesa «el peor momento de su historia reciente».

Por su parte, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acusó a Sánchez de «caudillismo». El bloque opositor critica que el presidente ignore la petición del Congreso de los Diputados para someterse al escrutinio de las urnas.


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