Once muertos en uno de los incendios forestales más mortíferos de España

Una trampa de fuego, humo y viento solano ha convertido el incendio forestal de Los Gallardos en una de las peores tragedias humanas y ambientales de las últimas décadas en España. Las llamas, avivadas por temperaturas extremas y un terreno con severo estrés hídrico, han devorado ya más de 3,150 hectáreas en las inmediaciones de la Sierra de Los Filabres, obligando a la Junta de Andalucía a decretar tres días de luto oficial.

Una “ratonera” mortal en las vías de evacuación

Las investigaciones preliminares de los equipos de rescate confirman que la pérdida de vidas no se produjo entre el personal de extinción, sino durante intentos desesperados de evacuación particular. Los fallecidos se vieron sorprendidos por un violento cambio en la dirección del viento que transformó las carreteras locales en una auténtica ratonera:

  • Atrapados en vehículos: Cuatro personas (presuntamente turistas extranjeros) murieron calcinadas dentro de su automóvil al ser alcanzados por el frente de fuego.
  • Huida a pie en la humareda: Siete personas abandonaron sus coches particulares ante la falta de visibilidad y fallecieron intentando localizar una vía de escape a pie.
  • Refugios improvisados: Varios de los cuerpos fueron localizados en el cauce seco de un río, un espacio que actuó como chimenea acumulando gases letales y llamas de gran altura.

Debido al alto índice de residentes internacionales en este sector de la costa mediterránea, las autoridades diplomáticas ya trabajan en la identificación de los cuerpos, sospechando que la mayoría de las víctimas son de nacionalidad británica.

Investigación del origen y despliegue de emergencia

La principal línea de investigación del Plan INFOCA y la Guardia Civil apunta a causas estructurales. Las pesquisas indican que el fuego se originó por la caída de un poste de tendido eléctrico abandonado, cuyas chispas prendieron instantáneamente el pasto seco. La distribuidora Endesa emitió un comunicado aclarando que dicha infraestructura eléctrica no pertenece a su red activa de distribución.

  Despliegue militar: 220 soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
  Efectivos en tierra: 160 agentes de la Guardia Civil y 500 bomberos forestales.
  Apoyo aéreo:         4 aviones anfibios pesados coordinados por el Ministerio.
  Desalojados:         Más de 1,000 vecinos y turistas evacuados de urbanizaciones.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha trasladado su “inmensa tristeza y desolación” a las familias afectadas. Con 11 fallecidos confirmados, este siniestro iguala la cifra de la trágica quema de Riba de Saelices (Guadalajara) en 2005, situándose en la lista negra de los incendios más mortíferos del país junto a los de Lloret de Mar en 1979 (21 muertos) y La Gomera en 1984 (20 muertos).

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