Las fiestas de San Fermín 2026 han arrancado oficialmente este lunes en Pamplona con el tradicional Chupinazo. El inicio de la festividad estuvo marcado por una euforia colectiva masiva, temperaturas extremas provocadas por una ola de calor y un fuerte componente reivindicativo al ceder el protagonismo del arranque a los trabajadores de la sanidad pública navarra.
El honor de encender el cohete anunciador desde el balcón del Ayuntamiento recayó en Clint Jean Louis, director de Urgencias de Navarra, y Araceli Sergio, enfermera de la UVI móvil de Tafalla. Ambos profesionales fueron elegidos por votación popular para visibilizar y homenajear el esfuerzo del sector sanitario, un gesto que desató los aplausos de los miles de asistentes vestidos de blanco y rojo que abarrotaban la plaza.
La jornada inaugural se ha desarrollado bajo una estricta alerta naranja debido a una masa de aire cálido que amenaza con disparar los termómetros hasta los 40 grados. Ante este escenario de calor sofocante, el Ayuntamiento y el Arzobispado ya han tomado las primeras medidas preventivas, confirmando que la emblemática procesión de San Fermín del próximo 7 de julio se recortará en tiempo y recorrido para proteger la salud de los participantes y de las personas mayores.
El dispositivo de seguridad, que cuenta con más de 2.700 agentes desplegados por toda la ciudad, vigila el desarrollo de los 516 actos oficiales programados para los próximos nueve días. Tras este arranque masivo, Pamplona se prepara ya para vivir este martes el primer encierro de las fiestas, en el que se lidiarán los astados de la ganadería de Fuente Ymbro.




