El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, promoverá en las próximas semanas un “gran pacto nacional” en torno a la inteligencia artificial (IA). La iniciativa, planteada como un nuevo contrato social, busca regular la transición digital y asegurar que los beneficios derivados de esta tecnología se distribuyan de manera justa entre toda la sociedad.
El anuncio oficial fue realizado por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, durante la clausura del 40 Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones, organizado por la patronal tecnológica Ametic en la ciudad de Santander. Con esta medida, el Ejecutivo español pretende esquivar la polarización entre posturas tecnooptimistas y tecnopesimistas, situando los derechos ciudadanos en el centro del desarrollo tecnológico.
Un acuerdo a tres bandas con proyección de Estado
La hoja de ruta del Gobierno prevé una negociación multipartita que comenzará con una firma tripartita liderada por el propio Pedro Sánchez junto a los principales agentes sociales (sindicatos y patronal). Posteriormente, el marco de diálogo se ampliará a las fuerzas políticas con representación parlamentaria para consolidar un consenso con vocación de pacto de Estado.
Asimismo, la mesa de trabajo incorporará a la sociedad civil, la academia, la comunidad científica y las universidades. Sectores estratégicos y especialmente sensibles al impacto de la IA, como la sanidad, la educación, la industria y el tejido empresarial, también tendrán voz en el diseño del documento definitivo.
Los pilares: control, empleo y soberanía
El pacto nacional pivotará sobre la necesidad de definir la gobernanza del avance tecnológico: concretamente, quién controlará los algoritmos y quién capturará las ganancias de productividad que generen. Entre los objetivos prioritarios detallados por el Ministerio de Economía se encuentran la mitigación de riesgos críticos como el desplazamiento de mano de obra, el aumento de la ciberdelincuencia, la propagación de desinformación y la pérdida de la soberanía de datos.
Para dar respuesta a estos desafíos, la estrategia gubernamental se estructurará en torno a siete ámbitos de actuación inmediata:
- Mercado laboral: Adaptación de los puestos de trabajo para asegurar la complementariedad entre humanos y algoritmos.
- Regulación y ética: Creación de marcos legales alineados con las directrices de la Unión Europea.
- Inversión: Canalización de recursos públicos y privados para mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas (pymes).
- Infraestructuras: Fortalecimiento del despliegue tecnológico y la soberanía digital del país.
- Educación: Personalización de la enseñanza y planes de formación técnica continua.
Con este movimiento, España busca anticiparse a las transformaciones macroeconómicas de la próxima década y posicionarse como un referente europeo en el desarrollo de una inteligencia artificial con enfoque humanista y regulado.




