Pedro Sánchez omite Gibraltar por primera vez en su discurso ante la ONU

En un movimiento sin precedentes que ha generado asombro en los círculos diplomáticos, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, omitió por completo cualquier referencia a Gibraltar durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU. La decisión marca una ruptura histórica, convirtiéndolo en el primer jefe del Ejecutivo español que no menciona el contencioso sobre el Peñón desde que España formalizó la reclamación de descolonización ante Naciones Unidas.

La ausencia de la habitual reivindicación soberana contrasta fuertemente con la línea que el propio Sánchez había mantenido de manera ininterrumpida desde su llegada a La Moncloa en 2018.

El fin de una constante diplomática

Tradicionalmente, tanto Sánchez como sus predecesores en el cargo, e incluso el rey Felipe VI, incluían de manera obligatoria un apartado dedicado a la situación jurídica de Gibraltar en este foro internacional. En sus discursos previos, el mandatario español siempre había insistido en alinearse con la doctrina de descolonización de Naciones Unidas y en defender la postura de España sobre el territorio.

Sin embargo, la transcripción oficial de la sesión de la Asamblea General confirmó que la palabra Gibraltar no fue pronunciada ni una sola vez. En su lugar, el presidente prefirió enfocar su discurso en la defensa del multilateralismo, la reforma estructural de la ONU y los conflictos internacionales en Oriente Próximo y Ucrania. De las preocupaciones de integridad territorial española, Sánchez únicamente hizo una alusión explícita a la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta.

El marco post-Brexit como trasfondo

Fuentes diplomáticas señalan que este giro en la retórica de Estado coincide con el escenario geopolítico de la zona tras la aplicación de las medidas post-Brexit y las negociaciones entre la Unión Europea y el Reino Unido para regular la relación con el Peñón y el espacio Schengen.

Según analistas internacionales, el Ejecutivo parece priorizar el marco de entendimiento y la libre circulación alcanzada con Londres, dejando la reclamación de soberanía clásica en un plano secundario en los foros multilaterales para evitar tensiones en las mesas de negociación técnica.

Críticas de la oposición por el “perfil bajo”

La sorpresiva omisión ha encendido las alarmas entre la oposición política y veteranos de la diplomacia española, quienes consideran un error diluir una postura de Estado en el foro internacional más importante del año.

Diversos sectores de la oposición han criticado que España adopte un perfil bajo sobre sus reclamaciones territoriales históricas, contrastando esta actitud con la de otras naciones que utilizan de manera activa la tribuna de la ONU para reivindicar sus derechos soberanos ante la comunidad internacional.

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