El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió la inocencia de su esposa, Begoña Gómez, y de su hermano, David Sánchez, durante una conferencia frente a estudiantes en la prestigiosa Universidad de Harvard, en Estados Unidos. El mandatario rechazó de forma categórica que los procesos judiciales que afectan a su entorno familiar constituyan casos de corrupción, atribuyéndolos en su lugar a una campaña de “política sucia” orquestada por la oposición y agrupaciones de extrema derecha.
La intervención del jefe del Ejecutivo, originalmente programada para debatir sobre los riesgos de la inteligencia artificial y el poder de las corporaciones tecnológicas, dio un giro cuando los alumnos asistentes utilizaron el turno de preguntas para cuestionarlo sobre la situación judicial en España. “Esos no son casos de corrupción ni escándalos. Esos son otros asuntos”, replicó Sánchez ante la pregunta de un estudiante, argumentando que las acusaciones han cruzado líneas rojas y reprochando al joven que diera por sentada la culpabilidad de sus familiares antes de que exista una resolución judicial.
Aclaraciones sobre el caso Pegasus y la postura ante Venezuela
El encuentro en el foro John F. Kennedy también abordó temas de seguridad nacional y política exterior. Al ser interrogado sobre si el espionaje a su teléfono móvil mediante el software Pegasus influyó en el cambio de postura de España respecto al Sáhara Occidental, el presidente admitió la intrusión en su dispositivo pero negó tajantemente cualquier tipo de chantaje o condicionamiento en sus decisiones de Estado.
Por último, al ser cuestionado sobre los vínculos del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con el Gobierno de Caracas, el líder del Ejecutivo español evitó profundizar en dicha relación y se limitó a reafirmar la postura oficial de su gabinete, recordando que España no ha reconocido la victoria electoral de Nicolás Maduro y que continúa abogando por la celebración de comicios libres y transparentes en Venezuela.





