El Gobierno de España ha dado por zanjado el choque diplomático con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el marco de la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara (Turquía). Tras una primera jornada de extrema tensión, la delegación española afirma que el mandatario estadounidense suavizó sustancialmente su retórica hacia el país tras conocer detalladamente las cifras reales de las aportaciones de Madrid a la Alianza Atlántica. Desde el Ejecutivo de Pedro Sánchez se ha calificado el enfrentamiento inicial como una “pelea coreografiada” sin consecuencias reales para la economía.
El “volantazo” de Trump: del veto turístico a la “redención”
La cumbre comenzó con una ofensiva verbal sin precedentes por parte del inquilino de la Casa Blanca, quien calificó a España de “causa perdida” y de “socio terrible”. Trump llegó a amenazar con suspender por completo el comercio bilateral y prohibir las visitas turísticas de ciudadanos estadounidenses a territorio español si Madrid no elevaba de forma inmediata su gasto en Defensa hasta el 5% del PIB, una meta que el Gobierno español tilda de excesiva.
Sin embargo, pocas horas después y a bordo del Air Force One, el mandatario dio un giro radical a su postura al declarar que España se había “redimido por completo” y que se había mostrado “muy generosa hoy”.
Los datos que convencieron a Washington
Fuentes del Ejecutivo español explicaron que el cambio de actitud de Trump se debió a la puesta sobre la mesa de los compromisos financieros reales del país. Durante las reuniones, Pedro Sánchez defendió que España cumple rigurosamente los objetivos de la Alianza:
- Meta del 2%: España consolidará una inversión del 2% de su PIB en defensa para el año 2026.
- Líder en crecimiento: Madrid es actualmente el tercer miembro de la OTAN que más ha aumentado su presupuesto militar.
- Inversión en equipos: De los 35.000 millones de euros del presupuesto de Defensa, un 44% se destina directamente a la adquisición de nuevo equipamiento.
La delegación española interpreta que, cuando Trump celebró que España hubiera accedido a una “importante solicitud de pago”, se refería precisamente a la ratificación de este esfuerzo presupuestario y no a ningún desembolso extraordinario secreto.
Reacciones políticas y blindaje europeo
En el plano económico, el Gobierno ha transmitido un mensaje de absoluta tranquilidad, recordando que las inversiones de gigantes tecnológicos estadounidenses como Amazon y Microsoft siguen operando bajo una profunda interdependencia bilateral. Asimismo, la Comisión Europea cerró filas con Madrid al recordar a Washington que la política comercial es una competencia comunitaria y que cualquier arancel se gestionaría en bloque.
En el frente interno, las reacciones políticas no se hicieron esperar:
- Partido Popular (PP): Respaldó la postura del país recordando que la realidad económica prevalece sobre las amenazas, aunque reprochó a Sánchez haber tensionado la relación con EE. UU.
- Vox: Calificó los acontecimientos de “dramáticos” y acusó al presidente del Gobierno de socavar la credibilidad internacional del Estado.
El Gobierno concluye que la crisis ha quedado reducida a una disputa retórica, asegurando que las relaciones comerciales y diplomáticas entre España y Estados Unidos mantienen su curso normal.




