El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido públicamente que “hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad” en España tras presidir la reunión de coordinación del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI). En una declaración institucional junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, el jefe del Ejecutivo ha afirmado que sufrir dos tragedias ferroviarias de gran magnitud en tan poco tiempo es algo “no asumible” para el país.
El siniestro ocurrido en la estación de Urda (Toledo), en el que un tren AVE de Renfe embistió por detrás a un convoy de Iryo que se encontraba detenido, deja hasta el momento un balance provisional de 69 víctimas mortales. Esta catástrofe se suma al grave accidente registrado previamente en Adamuz (Córdoba), situando las infraestructuras ferroviarias en el centro del debate público.
Investigación y soluciones sin ceses políticos
Sánchez ha insistido en que la responsabilidad del Estado no se limitará únicamente a elaborar un diagnóstico preciso sobre las causas del siniestro, sino que se centrará en aportar soluciones contundentes para blindar la seguridad de las vías.
Pese a la presión para exigir responsabilidades políticas, fuentes de La Moncloa han descartado la destitución o dimisión del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. El Ministerio se encuentra gestionando el diagnóstico técnico del accidente mientras el Gobierno prioriza la resolución de la crisis y la estabilización del sistema de transporte.
Complejo proceso de identificación
Por su parte, el presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, ha señalado la “enorme complejidad” de las labores forenses y de identificación debido a las condiciones en las que se recuperaron los restos en el lugar del siniestro. Las autoridades gestionan además las denuncias por desaparición que aún quedan pendientes de esclarecer.
En el plano sanitario, las noticias son más alentadoras: 39 heridos permanecen hospitalizados, todos ellos con una evolución favorable. El presidente del Gobierno ha concluido su intervención prometiendo la máxima celeridad en las investigaciones y un compromiso total de transparencia y atención a los familiares de los afectados.





