El Supremo levanta la orden de detención nacional contra Carles Puigdemont tras el aval del Constitucional

En un giro judicial de gran calado, el magistrado instructor del procés en el Tribunal Supremo, Pablo Llarena, ha dejado sin efecto de manera inmediata la orden nacional de busca, captura y detención que pesaba sobre el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. La decisión, adoptada este 6 de octubre de 2026, abre la puerta para el regreso del líder independentista a España sin el riesgo de ser arrestado de forma preventiva.

La resolución del alto tribunal se ha producido apenas minutos después de que el pleno del Tribunal Constitucional (TC) avalara la aplicación de la ley de amnistía para el delito de malversación. Este dictamen del tribunal de garantías corrige la interpretación previa del Supremo, forzando la desactivación de las medidas cautelares que también afectaban a los exconsejeros procesados Toni Comín y Lluís Puig.

Una medida cautelar para evitar privaciones de libertad improcedentes

En su auto, el juez Llarena justificó el levantamiento inmediato de las órdenes de arresto para evitar una «privación de libertad que el examen de las sentencias revelase improcedente» antes de que el propio Supremo pueda analizar detalladamente el texto íntegro del fallo del Tribunal Constitucional. El tribunal ha ordenado la notificación de urgencia a la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra para que suspendan cualquier orden de captura pendiente.

No obstante, el magistrado ha aclarado de forma expresa que esta decisión tiene un carácter provisional y «no declara aplicable la amnistía ni extingue la responsabilidad penal» de manera automática. El Alto Tribunal resolverá sobre el fondo del asunto —y el archivo definitivo de la causa— una vez que estudie la sentencia completa editada por el tribunal de garantías.

Giro en el tablero político ante las elecciones del 29-N

Este vuelco judicial sacude el panorama político nacional, coincidiendo con el reciente adelanto de las elecciones generales para el próximo 29 de noviembre.

  • Reacción de Moncloa: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, celebró el fallo judicial asegurando que el aval a la amnistía ratifica la norma «de la alfa a la omega» y contribuye a la «convivencia entre catalanes». Sin embargo, Sánchez descartó mantener cualquier reunión bilateral con Puigdemont, argumentando de forma tajante que el país se encuentra ya en «tiempo electoral».
  • Cautela en el independentismo: Pese a que Junts per Catalunya calificó la resolución como una «victoria rotunda del independentismo», la defensa jurídica de Puigdemont se muestra prudente. Su abogado, Gonzalo Boye, aclaró que el expresidente no regresará formalmente a territorio español hasta que el Tribunal Supremo aplique la amnistía de manera definitiva y el procedimiento judicial quede cerrado por completo.

Con los partidos políticos iniciando la carrera hacia las urnas, el inminente regreso de Puigdemont y el debate en torno a la amnistía se perfilan ya como los ejes centrales de la campaña electoral que definirá el futuro Gobierno de España.

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