En una jornada marcada por el dolor y el inicio de los tres días de luto oficial en toda España, el rey Felipe VI ha lanzado un mensaje de unidad y exigencia tras el trágico accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo). Tras visitar a los heridos en el Hospital Universitario de Toledo acompañado por la reina Letizia, el monarca calificó el siniestro como un “durísimo golpe” para el país y reclamó de forma contundente la adopción de “medidas para que no vuelva a suceder”.
Los reyes permanecieron más de una hora y media en el centro hospitalario, donde transmitieron su apoyo directo a los ingresados y a los familiares de los fallecidos en la colisión entre un tren AVE y un convoy de la compañía Iryo, que ha dejado un balance provisional de 69 víctimas mortales.
Visiblemente conmovido, el jefe del Estado compareció ante los medios de comunicación para fijar la postura de la Corona ante la magnitud de la catástrofe:
- Llamamiento a la unidad: Don Felipe insistió en la necesidad de que la sociedad y las instituciones sigan caminando “juntos y unidos” para superar las consecuencias de la tragedia.
- Exigencia de respuestas: El rey reclamó que la investigación judicial y técnica en curso determine con total exactitud el “cómo y por qué” del choque para implementar de inmediato los controles regulatorios necesarios.
- Foco en el apoyo humano: Subrayó que la prioridad absoluta en este momento debe ser “acompañar y dar cariño” a los afectados en su proceso de duelo y recuperación.
- Reconocimiento institucional: El monarca alabó públicamente la entrega de los más de 700 efectivos de emergencias, sanitarios, psicólogos y equipos de identificación desplegados en la zona cero.
Mientras las banderas ondean a media asta, las autoridades continúan los trabajos de peritaje para esclarecer el fallo en el sistema informático de seguridad que originó el peor accidente ferroviario registrado en el país en los últimos años.





