El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sopesa convocar elecciones generales anticipadas para antes de que termine el año tras el duro revés parlamentario sufrido este viernes en el Congreso de los Diputados, donde la oposición en bloque logró tumbar los dos reales decretos ley en materia de vivienda promovidos por el Ejecutivo socialista.
Sánchez ha abierto un periodo de reflexión durante este fin de semana para evaluar la viabilidad de la legislatura. Fuentes de la negociación apuntan a que, en caso de optar por la disolución de las Cortes, en el entorno de la Moncloa ya se baraja una fecha concreta para la cita con las urnas: el 29 de noviembre de 2026, el primer domingo legalmente disponible.
La caída de las medidas de vivienda se consolidó por la mayoría en contra conformada por los votos de PP, Vox, UPN y Junts. El voto negativo de la formación independentista catalana compromete seriamente la estabilidad parlamentaria del bloque de investidura, lo que ha precipitado la crisis política.
El jefe del Ejecutivo mantendrá su agenda pública despejada durante las próximas horas para analizar los acontecimientos del hemiciclo y medir la reacción ciudadana en las calles, donde colectivos sociales ya preparan movilizaciones e incluso una posible huelga general. La decisión definitiva se abordará este lunes en la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE.





