En una de las movilizaciones más multitudinarias que recuerda la ciudad autónoma, miles de ceutíes salieron a las calles este domingo bajo el lema “Basta ya. Ceuta no se rinde”. La marcha, que congregó a más de 15,000 personas según los organizadores y a unas 5,000 según cifras de la Policía Nacional, colmó la Plaza de la Constitución en un clamor unificado ante la grave crisis migratoria y humanitaria que asola a la región.
El acto marcó un hito histórico de cohesión social al ser convocado de manera conjunta por las Cuatro Culturas de la ciudad —las comunidades cristiana, musulmana, hebrea e hindú— junto a la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos. Los portavoces vecinales destacaron que la marcha se consolidó estrictamente como un acto cívico, desmarcado de siglas políticas, para reflejar el sentir de una población al límite de sus capacidades.
Un clamor por seguridad y cohesión social
La protesta social estalló apenas diez días después del ingreso masivo del pasado 30 de julio, una jornada en la que una oleada migratoria sin precedentes de hasta 72,000 personas desbordó por completo las fronteras y los servicios de emergencia del enclave. Aquella crítica jornada dejó además un trágico balance de 83 víctimas mortales en aguas españolas.
Durante la concentración se dio lectura al “Manifiesto por la Unidad de Ceuta”, un documento que recoge las principales demandas de la ciudadanía dirigidas tanto al Gobierno de España como a las instituciones de la Unión Europea:
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- Refuerzo inmediato de fronteras: Exigen el despliegue de medios materiales y humanos suficientes para garantizar un control fronterizo seguro.
- Protección de los servicios públicos: Advierten sobre el riesgo que corre la cohesión social debido a la saturación extrema de los centros de acogida y los recursos locales.
- Corresponsabilidad institucional: Reclaman que Ceuta no puede afrontar en solitario una crisis humanitaria que compete formalmente a todo el territorio nacional y europeo.
Reacción gubernamental y alerta militar
La presión ejercida en las calles provocó una respuesta institucional inmediata a nivel estatal. Este lunes, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, se desplazó de urgencia a la ciudad autónoma para reunirse con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas. El encuentro abordará la gestión de los 1,342 menores no acompañados que ya se encuentran registrados en la ciudad, priorizando los procesos de reagrupación familiar y filiación.
La agenda gubernamental de la semana contempla además la llegada inminente del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, este martes, seguida de la visita de la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Los informes de los servicios de inteligencia, que alertan sobre posibles nuevos intentos de entrada masiva previstos para el próximo sábado, han llevado al Ministerio de Defensa a adoptar medidas extraordinarias. El Gobierno ha ordenado la suspensión inmediata de vacaciones y permisos de cerca de 3,000 militares desplegados en la zona, con el objetivo de garantizar la máxima capacidad operativa del ejército ante cualquier contingencia en el perímetro fronterizo.




